Sáenz Peña. En diálogo con Voces de la Jornada por LT16, el Padre Nelson Stañulis, vicario general diocesano a cargo del clero, analizó los desafíos pastorales, la falta de sacerdotes y la importancia de acompañar humanamente a quienes ejercen el ministerio.
En el marco del 63.º aniversario de la Diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña, la figura y la tarea cotidiana de los sacerdotes cobra un rol protagónico. En una entrevista concedida al programa Voces de la Jornada por LT16 Radio Sáenz Peña, el Padre Nelson Stañulis profundizó sobre qué significa el clero diocesano, la coyuntura vocacional y las demandas de la sociedad actual.
¿Qué es el clero diocesano y cómo se organiza?
El Padre Stañulis explicó que el clero diocesano está conformado por los sacerdotes que pertenecen y trabajan dentro de una circunscripción eclesiástica específica. En la provincia del Chaco existen dos divisiones: la Arquidiócesis de Resistencia y la Diócesis de San Roque, esta última con una extensión territorial de gran magnitud.
Dentro de la diócesis conviven distintos tipos de servicio sacerdotal: Sacerdotes diocesanos locales que son aquellos incardinados directamente en la diócesis; las Congregaciones religiosas que son comunidades como los Padres Redentoristas (presentes en Charata y Villa Ángela) y la Obra Don Orione en Presidencia Roque Sáenz Peña; y los Sacerdotes misioneros que son sacerdotes diocesanos provenientes del exterior (como México o Nicaragua) que colaboran ante la escasez de vocaciones locales.
36 sacerdotes para 24 parroquias: “Los trabajadores son pocos”
Al abordar la dimensión del territorio frente a la cantidad de ministros, el vicario del clero fue contundente: “Siempre somos pocos para la cantidad de trabajo que hay”.
Actualmente, la Diócesis San Roque está estructurada en 24 parroquias que son atendidas por aproximadamente 36 sacerdotes diocesanos, sumados a ocho o nueve religiosos. Esta proporción implica que en la gran mayoría de las parroquias hay un solo sacerdote a cargo , teniendo muchas veces que atender dos o tres municipios a la vez, como sucede con la parroquia de Campo Largo o la de San Bernardo (que abarca también La Clotilde y La Tigra).
“Como decía Jesús en el Evangelio hace más de 2000 años, ‘la mies es mucha y los trabajadores son pocos’. Por eso es constante la inquietud de rezar por las vocaciones y sostener el seminario diocesano, que es el semillero donde se van formando los futuros sacerdotes”.
Humanidad, acompañamiento y vida espiritual
Consultado sobre cómo la Iglesia y la comunidad deben acompañar al sacerdote más allá de su función eclesial, el Padre Stañulis remarcó la importancia de comprender la dimensión humana del ministro. Al hablar del rol del Obispo señaló que es el primer responsable de cuidar, acompañar y velar por el sustento material, la salud y la vida espiritual de los sacerdotes.
También mencionó la fraternidad sacerdotal citando a las instancias diocesanas de formación, retiros y ejercicios espirituales para fortalecer el ministerio.
respecto a las fragilidades y cansancios dijo que“el sacerdote es un ser humano con sus cansancios, sus fragilidades, sus alegrías y sus tristezas. No estamos exentos de la vida concreta ni somos algo extraordinario; tenemos una misión particular y necesitamos la oración y el apoyo de la comunidad”.
Desafíos futuros: Generar comunión en un mundo fragmentado
Al mirar hacia el futuro de la Diócesis San Roque, Stañulis instó a no perder la capacidad de formación constante para responder a las nuevas problemáticas sociales y a los avances tecnológicos. “Hoy vivimos en una época con mucho individualismo, división y violencia. Un desafío central como sacerdotes es trabajar para generar una cultura de la comunión, del encuentro y del diálogo”.
Finalmente, el sacerdote destacó el dinamismo de la Diócesis San Roque, catalogándola como una jurisdicción relativamente joven que no debe perder su impulso misionero ni quedarse instalada en estructuras del pasado. “El sacerdote es un servidor; ministerio significa eso: servicio. El sacerdote no es el dueño de nada, es el servidor de todos en nombre de Dios”.

