Sáenz Peña. El concejal del PJ Sáenz Peña planteó que el debate debe incluir a comerciantes, supermercadistas y trabajadores. Reconoció que actualmente no existe una ordenanza que prohíba la apertura los domingos y sostuvo que, si es necesario, habrá que avanzar con una nueva regulación.
El debate por la apertura de supermercados los domingos volvió a instalarse en Sáenz Peña tras la polémica generada por el funcionamiento de un nuevo mayorista. En ese contexto, el concejal Martín Tevez sostuvo que es necesario analizar la situación con todos los sectores involucrados y evaluar la posibilidad de establecer un marco normativo que contemple tanto los derechos de los trabajadores como la actividad comercial.
Durante una entrevista en el programa Voces de la Jornada, por LT16 AM950, el edil reconoció que en la ciudad no existe actualmente una ordenanza que prohíba la apertura dominical de los supermercados y explicó que la resolución dictada en 2020 estuvo vinculada a la emergencia sanitaria por la pandemia.
“Entiendo y creo necesario el descanso dominical”, afirmó Tevez, aunque aclaró que cualquier decisión deberá surgir de un debate amplio y de un análisis de las distintas realidades comerciales.
Una ordenanza bajo análisis
Tevez recordó que, durante los últimos años, buena parte de los supermercados de la ciudad mantuvo un acuerdo para no abrir los domingos, aun cuando no existe una prohibición municipal vigente que impida hacerlo.
Según explicó, la decisión de muchos comerciantes respondió también a cuestiones económicas y laborales. Señaló que la apertura dominical no necesariamente representa un incremento significativo de las ventas y que, al mismo tiempo, implica afrontar las condiciones laborales correspondientes para quienes trabajan ese día.
En ese sentido, sostuvo que la discusión no debe limitarse a la apertura o el cierre de los grandes establecimientos, sino que debe contemplar el cumplimiento de las obligaciones laborales y el impacto que la actividad de las grandes superficies tiene sobre los pequeños comercios barriales.
“Si hay que darle el marco legal, lo trabajaremos, pero queremos escuchar a todas las partes”, expresó.
El concejal anticipó que, si el Centro de Empleados de Comercio presenta un nuevo proyecto, será analizado en el ámbito legislativo municipal. También propuso convocar a los supermercadistas, propietarios, representantes de la Cámara de Comercio y delegados de los trabajadores para construir una propuesta consensuada.
El impacto sobre los pequeños comercios
Uno de los argumentos planteados por Tevez tiene que ver con la competencia comercial entre los grandes supermercados y los negocios de barrio.
El edil consideró que la decisión de no abrir los domingos también puede funcionar como un gesto favorable hacia los pequeños y medianos comerciantes, como carnicerías, kioscos y otros locales que venden productos alimenticios.
Sin embargo, durante la entrevista también surgió una cuestión que atraviesa el debate: existen minimercados y comercios de proximidad que abren los domingos y cuentan con empleados, por lo que el tratamiento de la actividad debería contemplar criterios claros para todos.
En ese marco, Tevez cuestionó que la discusión se centre exclusivamente en los grandes establecimientos y planteó la necesidad de ordenar la situación de manera integral.
“Hay que trabajar en algo que le dé un orden a todo esto”, sostuvo.
El descanso de los trabajadores, en el centro de la discusión
El concejal remarcó que el descanso dominical tiene una dimensión que va más allá de lo económico. Señaló que el domingo permite compartir tiempo con la familia, participar de celebraciones religiosas y sostener espacios de encuentro que no siempre pueden trasladarse a otro día de la semana.
También advirtió que la discusión debe considerar las condiciones laborales de quienes eventualmente trabajen los domingos, incluidos los descansos compensatorios y el pago correspondiente según la normativa vigente.
En relación con este punto, planteó que es necesario verificar que las obligaciones laborales se cumplan efectivamente y que el debate no quede limitado a las posiciones públicas de empresarios y dirigentes.
Un debate que deberá pasar por el Concejo
Tevez insistió en que la decisión no debe tomarse de manera unilateral y que los nueve concejales deberían involucrarse en el análisis si ingresa una propuesta formal.
“Hay que escuchar a las partes y sacar lo más beneficioso para todas”, resumió.
De esta manera, el cierre dominical de los supermercados queda planteado como una discusión que combina derechos laborales, libertad comercial, competencia entre establecimientos y regulación municipal. La posibilidad de una nueva ordenanza dependerá de las iniciativas que se presenten y de los acuerdos que puedan construirse entre los sectores involucrados.
