18 octubre, 2026

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El Paraná superó los 6,50 metros y Resistencia refuerza las defensas en la zona sur

Resistencia. El Municipio trabaja para cerrar un canal por el que comenzó a ingresar agua y elevar las defensas con treinta camiones de batea y maquinaria pesada.

El río Paraná superó el sábado el nivel de evacuación de 6,50 metros en el puerto de Barranqueras, de acuerdo con el registro hidrométrico. El avance del agua aceleró los trabajos preventivos en Resistencia, donde el Municipio despliega maquinaria y personal para reforzar las defensas de la zona sur y evitar que la crecida ingrese a sectores habitados.

En la intersección del canal 16 y la avenida Arribálzaga, equipos municipales trabajaban para cerrar el paso por el que el agua del Paraná comenzaba a avanzar hacia el interior de la ciudad. El secretario de Obras y Servicios Públicos, Luis Zarabozo, explicó que las tareas se intensificaron ante el adelantamiento del pico de la crecida, que inicialmente se esperaba para diciembre.

«El intendente nos pidió que pongamos todos los recursos y los esfuerzos», señaló el funcionario, quien destacó el despliegue de treinta camiones de batea, además de maquinaria pesada y trabajadores municipales que operan en distintos puntos del sector.

Zarabozo sostuvo que el objetivo inmediato es completar el cierre del canal y llevar la defensa hasta una altura que permita contener el avance del río. Según indicó, los trabajos realizados durante los últimos días permitieron avanzar de manera significativa y el Municipio buscaba terminar el cierre durante la mañana de este sábado. «Creemos que lo que estamos haciendo va a servir para que el agua no ingrese a la ciudad», afirmó.

Una zona vulnerable y miles de vecinos en riesgo

Por su parte, el subsecretario de Sistemas Hídricos, Sergio Vich, explicó que las obras apuntan a brindar protección a los barrios del sur, un sector que actualmente no cuenta con un sistema de defensa integral frente a este tipo de crecidas.

Según los relevamientos municipales, entre 10.000 y 15.000 personas podrían verse afectadas en esa zona si el agua avanza sobre los sectores vulnerables. Vich advirtió que se trata de un área baja, con sectores catalogados por la Administración Provincial del Agua (APA) con riesgo hídrico severo y otros directamente prohibidos para la ocupación, aunque actualmente cuentan con barrios formales y asentamientos.

El funcionario explicó que el cierre del canal constituye una de las intervenciones centrales, debido a que por ese punto ya comenzaba a ingresar agua del Paraná. La intención es alcanzar una cota segura para el pico actual y continuar elevando las defensas de acuerdo con la evolución de los registros y los pronósticos.

«Tenemos que estar atentos para seguir levantando la defensa y garantizar que no pase el agua, a pesar del nivel que tenga el río Paraná», remarcó.

Prevén una crecida mayor

Los registros y las proyecciones mantienen en alerta a las autoridades. Vich señaló que los pronósticos contemplan que el río pueda alcanzar entre 7,30 y 7,50 metros, aunque aclaró que la evolución de la crecida dependerá de lo que ocurra en la alta cuenca.

En ese contexto, el Municipio procura llegar a una cota de protección durante el fin de semana, con la posibilidad de extender las tareas si los niveles previstos aumentan. El funcionario también advirtió que el fenómeno podría prolongarse durante varios meses: los escenarios más optimistas contemplan que las crecientes continúen hasta marzo.

A la par de las defensas, Zarabozo indicó que se realiza un relevamiento de las familias que viven en las áreas cercanas, ante la posibilidad de que sea necesario activar un operativo de evacuación. «Lo que queremos es tratar de no evacuar», expresó, al señalar que la prioridad es completar las obras y reducir el impacto de la crecida.

Los trabajos actuales buscan responder a la emergencia, pero también forman parte de una intervención que el Municipio pretende consolidar una vez superado el pico del río.

Zarabozo explicó que se adquirió una bomba para el sistema de drenaje del canal. La infraestructura permitirá manejar el agua cuando sea necesario cerrar las compuertas y facilitar el escurrimiento natural cuando las condiciones lo permitan. Según estimó, la obra definitiva podría completarse en unos 60 días.

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