«Chiyo» Bacileff Ivanoff y la búsqueda de una banca para Darío

Castelli. El sitio ChM ventiló las pretensiones del ex vicegobernador. También mencionó cómo se jubiló antes de irse del Gobierno. Su doble discurso antes los hechos de corrupción, y cómo se debilita el partido que creo.

El sitio de alto contenido político que se edita en el interior chaqueño publicó que «Chiyo», así le dicen al ex vicegobernador de Capitanich, por dos periodos, ejerció la Gobernación entre 2013 y 2015, y renunció al cargo para beneficiarse con la jubilación como Vicegobernador. Criticó a Capitanich y a sus funcionarios en más de una oportunidad, pero negoció con Coqui para que Darío, su hijo, presida la Cámara y para que le firme el decreto 3095 que autorizó la liquidación salarial y el pago del anticipo previsional.

Juan Carlos Bacileff Ivanoff ejerció la titularidad del Ejecutivo provincial entre el 20 de noviembre de 2013 y el 27 de febrero de 2015, período en que Capitanich fue convocado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para asumir en la Jefatura de Gabinete. En ese 2013, el 5 de diciembre, su hijo el diputado Darío Bacileff Ivanoff fue elegido como Presidente de la Legislatura. Moneda de cambio impuesta por «Chiyo», que empuñaba el bastón de mando.

A lo largo de estos ocho años como vicegobernador, «Chiyo» Bacileff Ivanoff cargó en reiteradas ocasiones contra el gobernador Capitanich, a quien acusó públicamente de hacer usufructo de aviones oficiales y lo calificó como «un chico sin calle». Removió funcionarios durante ausencias ocasionales de Capitanich, como para «mojarle» la oreja.

Cuando en febrero de 2015 Capitanich reasumió al frente de la Gobernación, Bacileff se mantuvo en un estado cercano al ostracismo que contrastó con el perfil polémico que supo cultivar durante buena parte de su gestión como vice. hasta que apareció el decreto 3095 que autorizó la liquidación salarial y el pago del anticipo previsional, renunciando 9 días antes de irse de la Vicegobernación. Ojalá cualquier chaqueño tenga la «suerte» de «Chiyo» de jubilarse así.

Después de irse como «jubilado» (con los privilegios que da el estado a los políticos), Juan Carlos Bacileff Ivanoff desapareció. Aparecía de tanto en tanto para «atenderlo» a Capitanich, hasta que en el 2019 anunció que crearía un partido y competiría por la Gobernación. Así nació el Frente Integrador que se constituyó en la tercera fuerza política con más del 15 % de los votos. En esa elección, le restó un diputado al Oficialismo Peronista y un diputado a la Oposición Radical, y logró ingresar dos legisladores. Darío, el hijo que es candidato, y en 2019, tras las elecciones, su papá acordó que fuera Fiscal de Estado de Capitanich, pero renunció al mes.

Para esta elección «Chiyo» a sus 72 años vuelve recargado. Anunció que él mismo será candidato a diputado nacional, mientras que su hijo Darío será el primer candidato a diputado provincial. El resto sólo es relleno, ya que «Chiyo» sabe que no tendrá la misma performance electoral, pero aspira los votos que pueda conseguir permitan que Darío vuelva a la Legislatura. Ese es el fin, esa es la construcción, allí apunta el «negocio político» implementado desde la familia.

Bacileff Ivanoff reniega de todos. Reniega del PJ, del Kirchnerismo, de los políticos con los que convivió, y hasta critica a quienes le ofrecieron participaciones para quebrar la hegemonía de Capitanich. Pero el hoy candidato a diputado nacional, que se muestra como puritano, es el mismo que hizo reprimir una movilización de estatales, desocupados y aborígenes, que dejó más de 30 heridos, algunos de gravedad. Y es el mismo que el año pasado hizo faltar a uno de sus diputados y retirar del reciento al otro para que se avanzara con la aprobación de una ley, según denunció la UCR, «por la que se le paga 20.000 pesos a los que están presos, a los violadores, a los que roban con la moto», supo decir el radical Peche.

Para la UCR, Bacileff Ivanoff participó ocho años de un gobierno corrupto y después un año y medio fue gobernador. En todo ese tiempo jamás hizo denuncias en la Justicia. Jamás denunció a Emerenciano Sena o a los otros piqueteros. Jamás habló de las 2000 viviendas que fueron cobradas y no se hicieron. Jamás cuestionó el tema Sueños Compartidos de Hebe de Bonafini y las 300 viviendas que no se hicieron en el Chaco. Y según denunció Peche el año pasado el hoy líder del Frente Renovador fue denunciado en la Justicia federal por entregar 30 años de concesión del juego a una empresa sin licitación.