Egea y Bruno Cipolini encabezaron homenaje a maestros

Sáenz Peña. En el marco de la conmemoración del Día del Maestro, el Municipio de Sáenz Peña homenajeó a los docentes con un acto.

En la mañana de este miércoles 11 de septiembre, en el marco de la conmemoración del Día del Maestro, el Municipio de Sáenz Peña homenajeó a los docentes con un acto que tuvo lugar frente al busto de Domingo Faustino Sarmiento.

El acto estuvo encabezado por el secretario de Gobierno Bruno Cipolini; el presidente del Concejo Deliberante Pedro Egea; la secretaria de Cultura y Educación Ciudadana, Alicia Gaña, el director de la Regional Educativa VII Rogelio Mosqueda; distintas Fuerzas de Seguridad, docentes y alumnos.

En el lugar fue reconocida la docente Mónica Liliana Lotero, quien brindó un discurso señalando que «ser docente va mucho más allá de un trabajo, de un título o den un cargo. Tampoco se avoca en la vocación. Es la elección de una forma de vida que se asume desde la labor diaria, las exigencias, la lucha, el agotamiento, la esperanza y la alegría de hacer lo que elegimos hacer», señaló.

Por su parte, Ángel Mancuello, director de la Escuela N° 333 “Maestro Argentino”, también recibió un reconocimiento.

«Hoy es un día muy especial para nosotros los maestros. En particular, me es grato recibir este reconocimiento por la labor desempeñada durante todo este tiempo. Me siento profundamente honrado al haberme escogido como representante de homenajear a todos los maestros que dejan el corazón todos los días en el aula», manifestó.

Al hacer uso de la palabra, el presidente del Concejo Municipal Pedro Egea, recordó a Domingo Faustino Sarmiento, quien fue maestro, periodista, militar, diplomático, escritor, gobernador y presidente de la nación.

«A 131 años de su muerte, Sarmiento sigue enseñando. Sus ideas lúcidas y controvertidas que sirvieron para soñar un País, resiste en los 52 volúmenes de sus obras completas y educa desde el fondo de la historia Argentina. El poder, la riqueza y la fuerza de una nación, depende de la capacidad industrial moral e intelectual de los individuos que la convocan. La educación pública no debe tener otro fin», indicó.