El Parque que nunca terminó Peppo se convirtió en un «aguantadero»

Sáenz Peña. Se dice que en el lugar se invirtieron 32 millones de pesos. En campaña electoral fue inaugurado dos veces con distintos nombres. Hoy las oficinas son una tapera y el espacio una mugre y los políticos no aparecen con sus ONG y motoguadañeros.

El sitio ChM recuerda que ese espacio fue inaugurado dos veces, y la segunda fue por Domingo Peppo en 2017 en plena campaña electoral cuando el hoy embajador dijo entonces que invirtió 32 millones de pesos, y tras ser bajado de su pretensión reeleccionista nunca más habló de la segunda etapa que jamás llegó. 

La nota publicada menciona que en 2013 cuando Capitanich era Gobernador y Verbeek su ministro, éste último gestionó construir en el espacio verde ubicado en Avenida 28 entre 3 y 7 un parque para conmemorar el Centenario de la ciudad. Pese a que las obras iniciaron no tuvieron continuidad.

Luego en plena campaña electoral del 2017 el ex gobernador Domingo Peppo, hoy premiado embajador en Paraguay, aseguró a los saenzpeñenses que gastó millones para la construcción en ese lugar de un parque que contenía iluminación general, peatonal, torres de iluminación antivandálicas, juegos infantiles, estaciones saludables, senda aeróbica, anfiteatro, puentes peatonales, fuentes de agua y luces, parquizacion y forestación, núcleos sanitarios, mástil.

Peppo decía por aquel entonces que la obra “forma parte de la política provincial de recuperar espacios verdes para el encuentro y el disfrute de las familias”.

Pasaron las elecciones de aquel año y como en 2019 Peppo no consiguió ser candidato a la Re elección se olvidó de su promesa de completar la segunda etapa de la obra. Y el Parque del Encuentro como lo llamaron entró en decadencia con oficinas que no se utilizan, sin limpieza ni desmalezado, con puertas y ventanas rotas, muebles destrozados en su interior, y casi sin iluminación.

Hoy, y a pesar de estar en el mismo espacio donde está asentada una dotación policial, es un aguantadero para delincuentes y un peligro constante para las familias que buscan recreación en ese lugar.

Ni funcionarios municipales ni provinciales se hacen eco de esta situación. La larga lista de candidatos de las últimas elecciones tampoco levantan la voz. Los vecinos observan como el lugar se desvaloriza y se hunde en el abandono.

Tal vez en las próximas elecciones el lugar se transforme en punto de promesa nuevamente, y algún político se arribe al menos con una lata de pintura o alguna ONG politiquera para cortar el pasto.