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Las viejas y malas recetas, y el por qué pierde el Peronismo saenzpeñense

Sáenz Peña. Hay desesperación por recuperar votos, señala una nota publicada por ChM. El enojo del militante hizo que se formara un Comando de Electoral con exponentes locales. Lo presidirá Fabián Comisso, ex concejal, sin votos. Más allá de la «unidad maquillada» sigue habiendo desarticulación, falta de compromiso, mucho quiosco y conchabos, y desplantes.

El PJ de Sáenz Peña no aprende la lección. El líder provincial envió a Antonio Rodas y generó enojos. Igual que en otras elecciones cuando mandaba al hoy procesado Chivo Ibáñez, o como ocurrió hace días con el condenado Carbajal.

No hay liderazgo en Sáenz Peña, y no lo hay porque Coqui Capitanich no quiere. Algunos se creyeron lo de la palmadita, como Luisina Lita que se subió al pony y mira a todos por sobre sus propios hombros. Tampoco hay humildad, y eso se nota. Por lo tanto no se suma para acortar el divorcio que existe entre la sociedad y la dirigencia. Tampoco suman funcionarios que no conocen a nadie, más allá de su entorno.

No hay liderazgo. Y no lo hay porque «el líder auténtico deben salir de las bases, de la ciudad. Con convicciones claras, y objetivos claros. Planteando una oposición fuerte y clara. Pero sobre todo con humildad y prudencia para convocar absolutamente a todos los sectores», reflexiono un militante sobre este presente desafortunado donde nuevamente vuelven a aplicar viejas y malas recetas, con una notoria y espantosa falta de convocatoria, billetera dulce y nada de construcción.

Los candidatos locales no convocan a nadie, más allá de un círculo pequeño de aplaudidores. hay que destacar que Roberto Bracone (Elio Roca) con 78 años salió a caminar sabiendo que no será diputado (está lejísimo en la lista) pero dice él mismo que tiene un compromiso de lealtad con el Gobernador. Lo que no dice es que está enojado porque lo pusieron a Teté Romero en Cultura y él había acordado ese cargo, pues su contrato como integrante de la Secretaría Privada no lo sacia. Por su parte Liliana Spoljaric es combatida por los mismos peronistas. La tratan mejor los radicales que le contratan servicios en la Municipalidad gobernada por el radicalismo. Los concejales le hacen desplantes y jamás la acompañaron a caminar un barrio, es más Capitanich o los funcionarios llegan a Sáenz Peña ha realizar actividades y a la diputada que busca la reelección ni le avisan. Algunos dicen que le hacen un «sistemático accionar destructivo» desde el mismo Peronismo.

En fin, no solo no convocan, sino urna mediante, tampoco traccionan votos. Y el resto de los candidatos provinciales como Mariela Quiroz, el verborrágico Juan Manuel Pedrini o el domador de intendentes Rodrigo Ocampo, llegan se sacan fotos con su grupito preferido, y esa es la campaña que hacen. Cero construcción.

«Esto que está pasando es simplemente nada más desarticulado del sentir ciudadano saenzpeñense», dijo un militante hablando del tema con el editor de este medio. Y si, ahí está la cuestión nuevamente de la falta de liderazgo. Ahora, después de la derrota en las PASO convocaron a las demás líneas para conformar un Comando de Electoral. Fabián Comisso lo va a presidir, un ex concejal, sin votos.

El PJ saenzpeñense sabe, aunque no lo diga, pero es consciente que hasta no dar con un o una líder no sé podrá avanzar. «Lamentablemente es así», refrendó la fuente en la charla. Y reconoció que otro error garrafal del Peronismo local es tratar de parecerse a Bruno (Cipolini, el actual intendente radical), «siendo políticamente correcto y tímido», dijo el justicialista con el que se charlaba.

Para muchos justicialistas este tipo de actitudes no sirve. La gente necesita alternativas claras, y distintas. Un contraste, sobre el cual plantear una estrategia, sin confusiones. De lo contrario, el votante común elige el modelo original, lo seguro, y seguirá votando a Bruno.

Algunos justicialistas observan estas cuestiones, aunque no las debatan, ni en público ni en privado (porque la sede del PJ en Sáenz Peña siempre está cerrada). El gobernador Capitanich, presidente del PJ  en Chaco, no baja esa línea de búsqueda. Nallip Salomón, un gran crítico del Gobernador que asegura a los cuatro vientos que el ciclo Coqui está concluyendo, vaticinó varias veces que así el PJ va rumbo a equivocarse, nuevamente, como en cada experimento que puso a rodar en el interior.

Cualquier militante que haya leído algo sobre el general Perón entiende como génesis que «el líder peronista debe salir del pueblo, pensar como el pueblo, sentir como su pueblo». Capitanich se hizo camino así, insistente y perseverantemente antes del gran triunfo en 2007.

Pero en Sáenz Peña no hay quien cumpla con esa premisa, no hay un él o ella con una fuerte decisión a querer ser y conducir, jugando al 100%. Todos repiten recetas viejas, por ejemplo en 2007 era prioritario apuntalar la búsqueda de la Gobernación con votos, por eso se lo garcó a Duca y le pusieron otro candidato (Lita) por fuera; tiempo después ensayaron con Omar Judis que creyó que con la caja de la universidad, más el bolso del Chivo Ibáñez, y la colaboración de Varelita y el Pollo, bastaba; y más adelante hasta Mongeló pensó que billeteando con la del Banco se podía, mientras el hermano del Gobernador traía un bolso de soluciones que ya había probado en Campo Largo. Viejas y malas recetas, falta de convocatoria, mera billetera y nada de construcción.

La salida a tantos años de derrotas y sinsabores está en querer ser y conducir. La pregunta es quién se anima?