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Monseñor Hugo Nicolás Barbaro encabezó este Viernes Santo el Vía Crucis Ciudadano

Sáenz Peña. En una tarde nublada, con una multitud que tomó participación, las 14 estaciones por las que atraviesa Jesús desde su detención hasta llegar al Monte Gólgota fueron representados  nuevamente este año, culminando el camino en la roronda de rutas 16 y 95.

Al finalizar el peregrinar, se escucharon las palabras de Monseñor Barbaro:

«Hemos hecho un largo camino procurando no solo acompañar, sino revivir el camino de Cristo hasta morir en la Cruz por nosotros.

¿Porqué ese amor de los cristianos a la Cruz? Porque esa madera que fue instrumento de Muerte para Jesús, pasó a ser instrumento del Vida, un árbol de Vida.

¿Y de qué vida? La Vida de Dios que comenzó en nuestro Bautismo; la Vida en Dios que va creciendo en nosotros con la oración, con nuestras buenas obras, y de modo muy especial con los demás Sacramentos que son canales por lo que llega la Vida con toda su fuerza a cada uno de nosotros.

Ayer celebramos a la Eucaristía, al mismo Cristo escondido en la Hostia consagrada, en ese pedacito de pan, para ser nuestro alimento, para ser nuestra Vida.

Cuando acudimos a la Confesión, Jesucristo saca de dentro nuestro todo lo que está muerto, podrido, los malos pensamientos, los malos deseos, las malas obras. Purifica nuestro interior, nos limpia. Nos hace hombre nuevo,mujer nueva, gente buena, fortalecida en el bien por el mismo Dios.

En las familias, en los barrios, y por todas partes se sufre por la maldad que surge del corazón humano, maldad que se expresa en malos dichos y malas acciones, llegando tantas veces a la delincuencia. ¿Qué es lo que pasa? Que la Gracia que que brotó abundantísima del Corazón de Cristo muerto en la Cruz no llega a purificar tantos corazones; y no llega no porque no tenga fuerza, sí la tiene, sino porque hay corazones que no se abren a Dios. Vamos a rezar para que se abran a Dios, y que también nosotros nos abramos cada vez más a Dios.

El primero que se abrió a la Gracia que viene de Cristo fue el corazón del buen ladrón, uno de los que fue crucificado junto a Nuestro Señor.Reconoció su pecado y que Cristo, quien estaba crucificado a su lado, era Dios: en Verdad nosotros estamos aquí, crucificados, por nuestras culpas,pero este ningún mal ha hecho; estas fueron sus palabras, a las que Jesús le respondió ya casi sin aliento porque estaba clavado en la Cruz: En verdad te digo, hoy estarás conmigo en el Paraíso. El ladrón se arrepintió, miró a Cristo en la Cruz, y fue de los primeros en entrar al Cielo para toda la eternidad.

Miró a Cristo en la Cruz, lo reconoció como Dios, se arrepintió. Qué bueno es tener un crucifijo, mirarlo, besarlo. Es besar a Cristo y al instrumento, la Cruz, en le que murió para llenarnos a nosotros de la Vida de Dios.

Cuántos milagros se hicieron realidad en estos más de 2000 años desde la Muerte de Cristo por un Cruz. Cuántos pecadores arrepentidos, cuántos apunto de morir se fueron al Cielo mirando la Cruz, besando la Cruz, haciendo la señal de la Cruz.

No nos faltan sufrimientos, con sus más y sus menos nos llegan de todo tipo, pero no luchamos solos, no estamos solos. Que sepamos unir nuestro dolor a los de Cristo, que llevemos la Cruz con Él y sentiremos su cercanía,que Él es quien lleva nuestra cruz.

Que tengamos paz y que la llevemos a los demás. La lluvia de Gracias que nos ganó Cristo en la Cruz es un motivo de gran alegría y de mucha paz,tenemos que llevarla a las familias y a todos los ambientes, sabiendo perdonar y sabiendo amar.

Agradezco al Sr. Intendente Municipal aquí presente y al Concejo Municipal todo lo que han hecho para facilitar este evento tan piadoso que hemos vivido y que tanta Gracia de Dios atrae sobre Presidencia Roque Sáenz Peña, sus familias y sus necesidades. A Tránsito que con su trabajo nos han cuidado. A las demás fuerzas de seguridad. A Los Scouts y a todos los organizadores, este año particularmente la Parroquia de Itatí; al sonido, a todos los que han trabajado. Muchas gracias, que Dios los bendiga.

Dejemos a Jesús que nos transforme por la Cruz. El signo de la Cruz es algo muy querido, y con ese signo buscamos la protección de Dios. Y con este signo doy a todos la bendición, es Dios quien los bendice. ….. Muy felices Pascuas para todos. Se los deseo de todo corazón».