Monseños Barbaro ordenó como diácono a Leandro Emanuel Farías

Las Breñas. La ceremonia tuvo lugar el pasado viernes 21 de noviembre en la parroquia San Miguel Arcángel.

El 21 de noviembre el obispo de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña, monseñor Hugo Nicolás Barbaro,  presidió una celebración eucarística en la que ordenó diácono camino al sacerdocio al joven Leandro Emanuel Farías. La celebración tuvo lugar en la parroquia San Miguel Arcángel, de la localidad de Las Breñas, y fue transmitida para la comunidad a través de los medios digitales.

En su homilía, monseñor Barbaro reflexionó sobre las lecturas propuestas para la solemnidad de Jesucristo Rey del Universo y explicó con un ejemplo cómo debemos hacer para que Jesús reine en la vida de los fieles, especialmente en los jóvenes, y nombró al joven recientemente beatificado Carlo Acutis: “Pongo un ejemplo de la acción de Cristo Rey en las almas. Hace poco más de un mes fue beatificado un chico que murió con 15 años en 2006. Era un muchacho normal, deportista, con amigos, alegre y divertido. ¿Qué hizo? A los 7 años descubrió el valor de la Eucaristía y no se perdía la misa diaria; hablaba cada día con Jesús delante del sagrario y recibía luces que lo orientaban en la vida; rezaba el rosario a la Virgen Santísima. Tenía la normalidad de un chico de su edad, solo llamaba la atención por la vida llena de buenos valores que llevaba, y los demás lo notaban en su modo de pensar y en su comportamiento”.

Luego dirigiéndose al neodiácono, le dijo: “Emanuel, el trabajo es enorme; Dios te llama a colaborar en su tarea de Buen Pastor para que Cristo reine en la vida de tantas personas, en las familias, en la sociedad. Se apoyó en tus padres para preparar tu corazón, tu papá nos acompaña ahora con mucha alegría desde el Cielo. La parroquia y tanta gente contribuyó a tu formación, y el buen terreno facilitó que percibieras la luz de la vocación sacerdotal, ese impulso misterioso que te empujó a decir: el lugar en el que Dios me quiere es sirviendo como sacerdote, haciendo presente a Cristo con la Palabra y con los sacramentos, con el servicio entregado”.

Y agregó: “La vocación es una fuerza arrolladora, como la de esos ríos potentes de montaña, difícil de entender por quienes no la experimentaron. Todos se dan cuenta de que lo tuyo es una llamada de Dios, y que tenemos que rezar por tu fidelidad y para que sepas ajustar todos los momentos y circunstancias de tu vida a esa luz de Dios que no se apaga”.

Finalmente, antes de encomendar a la Virgen al nuevo diácono, el obispo animó a rezar especialmente por las vocaciones: “Roguemos al Señor que lleguen muchas vocaciones, Cristo necesita más ministros suyos para que su Palabra, sus enseñanzas, y la gracia de los sacramentos llegue a todos. Que Dios encienda esa luz en muchos corazones jóvenes, y que experimenten la alegría de dejarse llevar por esa fuerza arrolladora. ¡Queremos que Cristo reine!” concluyó.

Al concluir la celebración, el diácono Emanuel, pronunció unas palabras de agradecimiento a Dios, a la Iglesia y a su familia. También invitó a los jóvenes a preguntarle a Dios qué quiere para sus vidas, que no se queden con la inquietud, que no tengan miedo y que puedan hablar con alguien que los aconseje bien. Además, igual que el obispo, agradecieron a las autoridades, al párroco Cristián Casamitjana y a los encargados de la ceremonia, por tanto esfuerzo y dedicación para sacar adelante la ceremonia en estos tiempos de pandemia.