Sáenz Peña. Ante una serie de hechos de inseguridad registrados en barrios de pueblos originarios, se realizó una reunión entre vecinos, autoridades de distintas áreas gubernamentales y la cúpula policial de la Dirección de Zona Sáenz Peña, con el objetivo de coordinar acciones y fortalecer los canales de comunicación.
Durante el encuentro, representantes de varios barrios expusieron su preocupación por los episodios violentos ocurridos recientemente y plantearon la necesidad de establecer un contacto permanente con el poder político y las fuerzas de seguridad. Como ejemplo, mencionaron situaciones ocurridas en un barrio cercano, donde fue necesaria una importante intervención policial para evitar que los incidentes se agravaran y lograr el control de los vándalos.
En el marco de la reunión, el presidente del Instituto del Aborigen Chaqueño (Idach), Florencio Díaz, agradeció la presencia de las autoridades policiales de Sáenz Peña y destacó especialmente el trabajo del sistema de emergencias 911, que recorre de manera constante los barrios junto con la comisaría jurisdiccional.
Asimismo, los vecinos y referentes presentes pusieron de relieve la crítica situación económica y social que atraviesan estos sectores. Si bien reconocieron la presencia del Estado municipal y provincial, señalaron que resulta insuficiente.
En ese sentido, reclamaron políticas públicas específicas destinadas a los jóvenes, para evitar que caigan en el consumo de drogas y en hechos delictivos, una problemática que genera creciente preocupación en la comunidad.
Por su parte, el comisario Ramón Zarza, a cargo del sistema 911, explicó que ante cada llamado a la línea de emergencias se actúa de manera inmediata, articulando con el Centro de Monitoreo Municipal para identificar, a través de las cámaras de seguridad, a los presuntos responsables de hechos violentos. «Trabajar en tiempo real con el monitoreo nos permite ganar tiempo y agilizar la intervención policial», indicó.
Finalmente, desde la Dirección de Zona y otras dependencias gubernamentales presentes confirmaron que se reforzará la participación activa no solo en estos barrios, sino también en otros puntos considerados conflictivos de la ciudad, donde en muchos casos los episodios de violencia tienen a menores de edad como protagonistas.
