Sáenz Peña. El actual diputado es presentado, por algunos sectores periodísticos, como «la apuesta del PJ para la Intendencia». Sin embargo hay quienes señalan que «no convoca», «se reúne sólo», y además «persiste su mala imagen por el destrato a la militancia en la elección anterior». En fin, sus críticos internos dicen que «se mira el ombligo» y atomiza aún más al PJ saenzpeñense.
El medio comunicacional, El Diario De Sáenz Peña, manejado editorialmente por el matrimonio Ayala – Palacios, ambos militantes confesos del Peronismo, publicó que «el dato político más relevante de la jornada fue el fuerte posicionamiento de Santiago Pérez Pons como la figura central para disputar la intendencia de Presidencia Roque Sáenz Peña en 2027», considerando que «el dirigente levanto su imagen luego de las denuncias al oficialismo local».
La nota, sin declaraciones reales de militantes o dirigentes de fuste, es sólo un globo de ensayo encargado por el ex ministro que supo sostener el financiamiento de los piqueteros chaqueños, incluido al Clan Sena, y que también fue parte importante en el entramado del IAFEP que terminó con Andión preso.
El artículo que se difunde expresa frases cómo «según fuentes consultadas del entorno «intimo» de Pérez Pon…», y destaca que «la estrategia trasciende la mera ambición electoral; el objetivo es construir una alternativa sólida».

Dicen algunos que el ex ministro kirchnerista, que fuera funcionario – empleado de del PRO en la gestión de Vidal (Director de Planificación Estratégica y Jefe de Gabinete de la Secretaría de Coordinación y Planificación de la Gestión), remarca que no admite improvisaciones y demanda una planificación rigurosa. «No es tiempo de errores repetidos, sino de construir una alternativa que vuelva a poner a la gente en el centro de las decisiones «, es una frase que le atribuyen.
Sin embargo, no todos los sectores están de acuerdo con volver a maquillar una unidad y repetir «el dedo», ya sea el de Coqui, o de alguien más. En Sáenz Peña serían varios los auto inscriptos para la postulación, desde el presidente actual y concejal Leo Arrudi, la ex presidente y concejal (perdedora de las elecciones pasadas) Luisina Lita, el familiar díscolo de Coqui y ex candidato frustrado Alejandro Capitanich, por mencionar algunos. Pero son todos del arco político actual, nada nuevo, nada que atraiga, nada que seduzca, nada proveniente de ámbitos como el educativo, el social, el comunitario, el empresarial y comercial, o bien del trabajador, estos todos volverán a ser rellenos según «el dedo» indique.

En las charlas de café, como las que antes acontecían en el extinto Saravá y se se trasladaron a estaciones de servicios o cafeterías nuevas, el enojo que reprueba al ex administrador de la caja del Estado pasa por la no convocatoria real, las reuniones sectarias y en soledad casi a escondidas, el juntarse para que sólo lo aplaudan, y la mala imagen por el destrato a la militancia en la elección anterior, destrato que vino de la mano del «billeterazo» y que lejos de permitirle herramientas a la militancia real cayo en manos de «los vivos» de siempre que volvieron, en algunos casos, a vacacionar con la plata de la campaña.
El problema del Peronismo local sigue siendo el divorcio social, que se potenció con actitudes de los «nuevos líderes», por que muchos de ellos reeditaron la construcción en base a actitudes sucesorias, y para ejemplo solo basta mencionar que el ex concejal Héctor Wasinger dejó en el Concejo a su ex secretario, que la ex concejal Luisina Lita dejó a su socio, y que el ex concejal Pereyra dejó a su propia hija, y el resto, todos afuera.
En el Radicalismo local, administrador del poder político hace décadas, no preocupa el aterrizaje en paracaídas de Santiago, porque se sabe que la gente se escandaliza con la relación de Santiago con Quintín Gómez, con Emerenciano y Marcela, con Tito López, con las Fundaciones que cuidaba celosamente Andión en el IAFEP, y hasta con la obra del CEF que anunció junto a Luisina y que en planos originales tenía una pileta que luego no se construyó, y el escandalo crece cuando se aprecia el buen pasar y vida que en Europa tiene el hermano del ex ministro, o la casa que algún familiar se puedo construir en tan poco tiempo.
Pero así también, porque la vara debe ser justa, la gente se está escandalizando con los caserones de funcionarios locales como Landriscina o Villalonga, en barrios residenciales y valuaciones fiscales inmobiliarias millonarias construidas en tiempo récord, o de ex funcionarios que tenían conexiones clandestinas de agua en sus Quinchos alquilables.
Pérez Pons no es más que otro ensayo en el PJ, con serios con problemas de legitimidad interna, y que cree y está convencido, que presentarse ante sus compañeros luciendo una apariencia nueva, más cuidada y esvelta, lo califican como el más estratega en reconstruir, rehacer, reparar. La falta de legitimidad interna, porque incluso llego a la banco por «el dedo», chocan con su desvelo y alucinación de querer ser el nuevo Coqui.

