Sáenz Peña. El Club Atlético Sportivo lleva adelante trabajos de remodelación en el salón ubicado en la emblemática esquina de calle San Martín y avenida Juan Domingo Perón. El espacio, inaugurado en 2022 con una inversión millonaria, tendría ahora un nuevo destino: sería alquilado a un particular para el desarrollo de un emprendimiento comercial privado.
El Club Atlético Sportivo atraviesa actualmente una nueva etapa en uno de los espacios que forman parte de su infraestructura institucional. Se trata del salón de eventos ubicado en la esquina de calle 12 (San Martín) y avenida 33 (Juan Domingo Perón), que fue construido por el Gobierno provincial y que buscaba recuperar una faceta que el Club perdió al alquilar su otro salón ubicado en la esquina de calle 31 y 12, y que actualmente está siendo remodelado con vistas a un cambio en su utilización.
Aparentemente el lugar sería destinado al funcionamiento de un emprendimiento privado, a partir de un acuerdo de alquiler con un particular. De esta manera, el espacio que fue construido e inaugurado en 2022 por el Gobierno provincial como parte de las mejoras destinadas a la institución y sus asociados tendría ahora un uso comercial.
Una obra inaugurada con acompañamiento provincial

El salón fue inaugurado en diciembre de 2022, durante una ceremonia encabezada por el entonces gobernador Jorge Capitanich. La obra comprendió un amplio espacio para eventos, con capacidad aproximada para 100 personas, además de cocina equipada, parrilla exterior, sanitarios y un depósito para almacenamiento de agua potable.
En aquella oportunidad también se había anunciado una segunda etapa de obras para el denominado “Decano” de las instituciones saenzpeñenses, que contemplaba locales comerciales sobre calle San Martín, vestuarios y otras mejoras para la entidad.
La construcción había representado una inversión de $14.631.769, según lo informado en aquel momento, y contó con financiamiento provincial. Una publicación de julio de 2022, cuando la obra se encontraba próxima a su inauguración, señalaba además que el salón había sido proyectado como una mejora de las instalaciones del club y como una alternativa para generar nuevos ingresos para la institución pero con interacción de socios.
La ejecución de los trabajos incluyó estructuras, cerramientos, pisos, paredes, cubierta, revoques, cielorrasos y pintura, con participación de mano de obra local.
Cuatro años después, un nuevo destino

Ahora, casi cuatro años después de aquella inauguración, el salón vuelve a ser intervenido. Las tareas de remodelación que se realizan actualmente están vinculadas con la preparación del inmueble para una actividad que ya no estaría relacionada directamente con la organización de eventos para los asociados, sino con el funcionamiento de un emprendimiento privado.
El cambio de destino plantea interrogantes sobre las condiciones bajo las cuales se concretará el alquiler y sobre el alcance del acuerdo entre la institución y el particular.
Por el momento, no se conocen públicamente detalles sobre el monto del canon, el plazo del contrato, las características del emprendimiento que funcionará en el lugar ni las condiciones acordadas entre las partes.
Tampoco se ha informado, al menos públicamente, si la decisión fue comunicada formalmente a los socios o si existe algún instrumento mediante el cual se establecieron las condiciones de la cesión del espacio.
¿Para qué se pidió al Estado ese espacio entonces?
El nuevo escenario abre una serie de preguntas vinculadas con el destino de un inmueble que forma parte del patrimonio del Club Atlético Sportivo y que fue incorporado a su infraestructura a partir de una obra que contó con financiamiento estatal.

Entre los aspectos que sería importante conocer se encuentran el plazo del alquiler, el canon establecido, quién afronta los costos de la actual remodelación, qué actividad comercial se desarrollará y cuál será el destino de los recursos que perciba la institución.
También resulta relevante determinar cuáles fueron las condiciones originales bajo las cuales se financió y ejecutó la obra inaugurada en 2022 y si existía algún compromiso específico respecto del uso del inmueble.
Por ahora, el dato concreto es que el salón está siendo remodelado y que su destino proyectado sería el desarrollo de una actividad comercial privada mediante un contrato de alquiler.
La transformación del espacio representa, en los hechos, un cambio respecto del propósito con el que fue presentado públicamente al momento de su inauguración. El alcance de ese cambio y las condiciones del acuerdo serán los aspectos que deberán ser explicados por las autoridades de la institución.
El local muestra un cartel con una leyenda en ingles que significa «Obra en progreso», además de varios carteles municipales en la zona de la vereda donde la obra fue clausurada por las autoridades.

