Sáenz Peña. El grupo de voluntarios de la Diócesis San Roque volverá a instalar una posta de asistencia en Ramada Paso para acompañar a los peregrinos que se dirigen hacia la Basílica de Itatí. Este año, ante las dificultades económicas, solicitan la colaboración de la comunidad con alimentos, insumos sanitarios y aportes económicos.
De cara a una nueva edición de la Peregrinación del NEA a la Basílica de Itatí, el equipo de asistencia de la Diócesis San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña ultima los preparativos para brindar, una vez más, acompañamiento y atención a los miles de peregrinos que recorrerán el camino hacia el santuario correntino.
En diálogo con Voces de la Jornada, por LT16 AM950, Betty Pérez contó detalles del trabajo que realiza el grupo y destacó que este año será la 47ª edición de la peregrinación, una actividad que reúne a fieles de distintas diócesis y provincias del nordeste argentino.
“Queremos realizar este servicio gratuito para darle ese último empujoncito al peregrino que viene de diferentes localidades y provincias a la Basílica de Itatí”, explicó.
La referente destacó además la trayectoria del grupo, integrado por personas que llevan décadas sosteniendo este servicio voluntario. “Tenemos en el equipo integrantes que hace 38 años que están en este servicio gratuito”, señaló.
Una posta sanitaria y gastronómica en Ramada Paso
La asistencia estará ubicada, como ocurre tradicionalmente, en Ramada Paso, Corrientes, a la vera de la ruta y en el ingreso al denominado atajo hacia Itatí.
El equipo comenzará a instalarse desde la tarde del 18 de septiembre, con distintas carpas destinadas a cubrir las necesidades de los peregrinos.
Una de ellas será la carpa sanitaria, donde trabajarán masajistas, enfermeros y médicos para brindar primeros auxilios, atender ampollas y asistir a quienes lleguen con signos de deshidratación, hipotensión o agotamiento físico.
La otra gran estructura estará destinada a la cocina. Allí se prepararán mate cocido, torta frita y el tradicional guiso de arroz, que se convirtió con el paso de los años en uno de los símbolos de esta posta de asistencia.
“Todo lo que se pueda hacer ahí en la carpa, porque tenemos médicos que nos avalan legalmente a los enfermeros”, explicó Pérez al referirse a la tarea sanitaria que desarrollarán durante la jornada.
El puesto se encuentra en un punto estratégico del recorrido: quienes toman el atajo realizan unos 12 kilómetros hasta la Basílica, mientras que por el recorrido tradicional son aproximadamente 15 kilómetros.
Un equipo de alrededor de 80 voluntarios
Para esta edición, el grupo contará con un importante despliegue logístico. Según explicó Pérez, desde Sáenz Peña viajará un micro con unas 60 personas, además de vehículos de apoyo y un camión encargado del traslado del equipaje y los elementos necesarios para montar la posta.
En total, estiman que alrededor de 80 personas participarán del servicio, sumándose también voluntarios que llegarán desde Resistencia y otros lugares por sus propios medios.
Sin embargo, una de las preocupaciones del grupo es garantizar el recambio generacional.
“Especialmente invitamos a los jóvenes, porque ya somos adultos”, remarcó Pérez, quien tiene 57 años y llamó a nuevas generaciones a incorporarse a este servicio solidario.
La invitación también alcanza a adultos que todavía tengan las condiciones físicas para colaborar.
Piden alimentos, insumos y aportes económicos
El sostenimiento de la posta depende fundamentalmente de la solidaridad de la comunidad. Este año, además, el equipo atraviesa algunas dificultades económicas y necesita reunir los elementos necesarios para brindar la asistencia.
Entre los alimentos solicitados figuran yerba, azúcar, harina, grasa, aceite, sal, arroz, especias, puré de tomate, cebolla, zanahoria y otras verduras para la preparación de las comidas.
También se necesitan elementos destinados al área de salud, entre ellos solución fisiológica, sales de hidratación, catéteres intravenosos, medicamentos de uso habitual y cremas para masajes.
“Todo es bienvenido, porque este servicio se hace todo a pulmón”, sostuvo Pérez.
También se pueden realizar aportes económicos para cubrir aquellas necesidades que surjan durante el armado y funcionamiento de la posta.
Una tradición que se sostiene con solidaridad
Durante la entrevista también apareció el recuerdo de quienes durante años fueron parte de este servicio. Entre ellos, Betty Pérez destacó a José Acevedo, fallecido, quien junto a su familia tuvo una participación activa durante muchos años.
Su legado continúa presente en la posta: la batería de cocina que utilizaba el grupo fue adquirida por Acevedo y actualmente sigue siendo utilizada por los voluntarios.
“Todos los años nosotros le damos utilidad, porque ese fue su deseo”, recordó Pérez.
La historia también refleja el espíritu solidario del grupo. El año pasado, pese a las dificultades provocadas por las lluvias y la inundación del sector, los voluntarios lograron continuar con su tarea y, cuando quedaron alimentos, los donaron a instituciones cercanas a la Basílica.
“Vamos hermano, que falta poco”
La tarea que desarrolla el equipo de San Roque va mucho más allá de entregar alimentos o brindar una atención sanitaria. Se trata de acompañar a quienes llegan a los últimos kilómetros de un camino marcado por el esfuerzo, las promesas y la fe.
“Vamos hermano, que falta poco”, es la frase con la que tradicionalmente reciben y alientan a los peregrinos.
“De esta manera nos realizamos esta caminata, porque los 365 días del año nuestro peregrinar sigue”, expresó Pérez, al explicar que el compromiso del grupo no termina cuando finaliza la peregrinación.
El lema de este año será “Caminemos con María para sanar, soñar y ser”, y desde Ramada Paso el equipo de Sáenz Peña volverá a esperar a los peregrinos para ofrecerles ese “mimo” y ese “empujoncito” que necesitan antes de afrontar los últimos kilómetros hacia Itatí.
Cómo colaborar
Quienes quieran colaborar con el equipo pueden hacerlo acercando alimentos, elementos para la atención sanitaria, carpas u otros insumos, o mediante aportes económicos.
También pueden comunicarse por WhatsApp con los coordinadores:
- Alejandro Rizzoli: 3644-315165
- Héctor Ozuna: 3644-380372
- Betty Pérez: 3644-103782
Además, quienes no hayan podido tomar nota de los datos pueden acercarse a su parroquia más cercana para consultar cómo colaborar con el equipo de asistencia de la Diócesis San Roque.
“Toda donación nos sirve”, insistió Pérez, quien destacó la solidaridad de la comunidad y convocó especialmente a quienes quieran sumarse como voluntarios.
La posta volverá así a convertirse en un punto de encuentro entre quienes peregrinan y quienes, desde el servicio, buscan acompañarlos en el tramo final del camino.
