Barranqueras. En el marco de la creciente del río y la amenaza constante de lluvias copiosas asociadas al fenómeno de El Niño, la localidad de Barranqueras atraviesa semanas críticas. El concejal Rodrigo Ayala Pared detalló las acciones de contingencia implementadas desde el municipio, la preocupante situación de las familias autoevacuadas y las crecientes tensiones con el Gobierno provincial en torno a la gestión de la crisis.
Según el edil, ubicada estratégicamente en el valle de inundación metropolitano, la ciudad de Barranqueras enfrenta una de las contingencias climáticas más complejas de los últimos años. La combinación del pico de crecida del río y la previsión de lluvias copiosas obligó a cerrar de manera preventiva el sistema de defensas y activar las estaciones de bombeo para expulsar el agua de la zona urbana.
En diálogo con LT16 AM950, el concejal Rodrigo Ayala Pared explicó que, desde principios de año, el municipio conformó una comisión estratégica de emergencia para articular el trabajo frente a lo que define como dos frentes de batalla principales.
«Por un lado, la agresividad del río y, por otro lado, lo que tiene que ver con las lluvias copiosas. El miedo presente es que te toquen las dos cosas juntas. Ahí es donde se complica, con picos elevados del río, donde tuvimos que cerrar todo el sistema de defensas y sacar el agua mediante el sistema de bombeo», puntualizó el edil.
El impacto en las familias ribereñas y la autoevacuación
La crecida afectó de manera directa a los sectores costeros situados por fuera del anillado de defensas. Actualmente, se registran 72 familias autoevacuadas del Barrio Náutico sobre la avenida Maipú y la zona del terraplén, sumadas a unas 15 familias provenientes de la Isla Santa Rosa que cruzaron el riacho junto a sus animales.
Respecto a la decisión de los vecinos de no trasladarse a centros lejanos, Ayala Pared remarcó la importancia de comprender la idiosincrasia ribereña. «Son vecinos que no dejan las zonas de la costa por una cuestión de que viven de la pesca y cuidan sus casas y lo poco que tienen. Van en sus canoas y hacen una recorrida casi diaria. El municipio proveyó material para que se pueda construir un prototipo de refugio provisorio lo que dure la creciente», detalló.
Además de garantizar cuatro comidas diarias, postas sanitarias y guardias urbanas para ordenar el tránsito de camiones en la zona portuaria, el municipio busca mantener la escolaridad de los niños afectados. «Tratamos de revincular a los niños con algunas instituciones educativas para que no se atrasen en su aprendizaje», agregó Ayala Pared, destacando también la solidaridad de iglesias, asociaciones civiles y vecinos que colaboran diariamente con viandas y asistencia.
Cruce político y falta de coordinación con la provincia
Uno de los puntos más críticos señalados por el concejal fue el distanciamiento y las fricciones operativas entre la gestión municipal y el Gobierno provincial.
«Me hubiese gustado un gobernador con las botas puestas recorriendo Barranqueras junto a la intendente, porque más allá de las cuestiones políticas, en este momento lo que menos quiere la gente es que le vengamos a traer más problemas. Siempre está metida la cuestión política, lamentablemente, y es algo con lo que venimos luchando», expresó con severidad.
Un caso concreto de esta desconexión fue la habilitación del Club Don Orione por parte de la provincia como centro de evacuados, una medida que el concejal cuestionó por no responder a las necesidades reales del vecino costero ni a la planificación técnica hídrica.
«En el Club Don Orione el gobierno armó su centro de evacuados y no hay ni una familia. Suspendieron las actividades del club hace dos semanas y no hay nadie, porque la gente no se va a ir lejos de sus casas. Además, para lo que es la zona urbana dentro del anillado, esa es una zona baja identificada por nuestro comité como zona roja», argumentó Ayala Pared en LT16, revelando incluso que la Administración Provincial del Agua (APA) envió una carta documento al municipio por respaldar la autoevacuación en los márgenes de las defensas.
En cuanto a la infraestructura hídrica clave, el concejal también se refirió a las inspecciones en la obra de control del Río Negro tras las alertas emitidas por especialistas técnicos sobre socavones en la estructura: «No soy técnico especialista, pero sí representante de los vecinos y fui a manifestar una preocupación. Al otro día el gobierno fue a rellenar esos socavones. Nos duele que se pierdan oportunidades de dar demostraciones de grandeza y alta política a la ciudadanía en momentos de necesidad».
Una emergencia que se extenderá en el tiempo
Dado que los pronósticos indican que los efectos del fenómeno de El Niño podrían prolongarse hasta el mes de marzo, el edil remarcó que el principal desafío será sostener la asistencia económica y logística a lo largo del tiempo.
«Estamos hablando de recursos humanos, del esfuerzo de la familia municipal y de recursos económicos. Garantizar comida y asistencia a las familias todos los días y prolongarlo en el tiempo es un desafío enorme para municipios que hoy tienen menos coparticipación y un montón de responsabilidades nuevas», concluyó.
Finalmente, desde el área municipal reiteraron el pedido de colaboración solidaria a la comunidad, solicitando principalmente donaciones de lavandina, repelente de insectos y productos de limpieza, elementos fundamentales para prevenir afecciones sanitarias en las zonas de contención.
