Vaticano. La Iglesia en Italia destacó su enseñanza sobre el perdón. La diócesis de Roma pidió fortaleza para su ministerio y Giorgia Meloni evocó un mensaje dirigido a los jóvenes.
Con motivo del 71º cumpleaños del papa León XIV, la Iglesia en Italia y distintas autoridades civiles expresaron este 14 de septiembre sus saludos al pontífice, con mensajes centrados en la promoción de la paz, el perdón y la esperanza en un contexto marcado por guerras y divisiones.
La Conferencia Episcopal Italiana (CEI), la diócesis de Roma y la presidenta del Consejo de Ministros de Italia, Giorgia Meloni, coincidieron en destacar el magisterio del Papa y su llamado a construir una cultura del encuentro.
En nombre de las diócesis italiana, la CEI renovó su agradecimiento por los encuentros mantenidos con León XIV en el último tiempo y subrayó que el pontífice señaló en el Evangelio «la prioridad de la vida de la Iglesia» como fuente de una fe entendida como encuentro con Cristo muerto y resucitado.
Los obispos italianos recordaron además las palabras pronunciadas por el Papa en el Ángelus del 13 de septiembre sobre «el vínculo entre el perdón y la paz» y afirmaron que esa enseñanza adquiere especial actualidad frente a los conflictos que afectan a diversas regiones del mundo.
Asimismo, aseguraron que las Iglesias locales continuarán acompañando a las poblaciones que sufren las consecuencias de la guerra mediante gestos concretos de solidaridad.
La diócesis de Roma pidió «fuerza y sabiduría»
La diócesis de Roma, de la que León XIV es obispo, expresó su deseo de que Dios le conceda «fuerza y sabiduría» para afrontar los desafíos del tiempo presente y para sostener «el anhelo de paz de las personas de buena voluntad» que desean construir la civilización del amor bajo su guía pastoral.
Meloni evocó un mensaje a los jóvenes
Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, recordó las palabras que el Papa dirigió a los jóvenes durante el Meeting de Rímini, el pasado 22 de agosto: «Que no haya solo quienes avivan el fuego del cansancio y la desesperación; que haya también quienes reaviven los sueños y las visiones».
La mandataria italiana definió esas expresiones como un «potente estímulo» frente a los desafíos actuales y afirmó que invitan a convertirse en custodios de una esperanza activa, capaz de transformar las visiones en acciones concretas.
