Sáenz Peña. La noticia cayó como una bomba. Tanto ex como actuales residentes de este hogar de recuperación de adicciones denunciaron a sus tres responsables. Se trata de «Regreso al Padre» que funcionaba a través de una asociación civil y que por un comodato ocupaba un edificio perteneciente al Obispado.
Las denuncias son tremendamente espeluznantes, y los testimonios más aún. Hay tres personas detenidas, hasta el momento. Según se pudo conocer, hace tiempo el Obispado entregó el edificio (conocido como Centro Mariapolis, que pertenece a la capilla sagrada Familia) en comodato para que funcione allí un centro de recuperación de adicciones totalmente independiente de la Iglesia Católica.
Ahora, tras las denuncias tanto de ex como actuales residentes, e incluso sus propias familias, la Fiscalía de Gustavo Valero investiga las denuncias de hombres mayores de edad que el pasado 18 de mayo se presentaron en sede policial y dieron testimonios crudos tras ser víctimas de abusos sexuales y otros tormentos que les infligieron los responsables. Muchos de los denunciantes son pacientes que llegaron desde la provincia de Santa Fe, engañados por un sitio en internet según señalan sus familias quienes hacían aportes en dinero para sostener «el tratamiento».
Personal de la División Investigaciones Complejas de Sáenz Peña realizó el allanamiento al lugar denominado «Regreso al Padre», donde detuvieron a los tres sindicados, quienes serían los acusados de ser quienes abusaron sexualmente a dos de los denunciantes y malos tratos físicos contra otros internados más que hay en el lugar.
De acuerdo con las denuncias, los exintegrantes del hogar señalaron haber sufrido presuntos maltratos verbales, castigos, restricciones de comunicación y condiciones deficientes de alimentación. Además, algunos denunciantes afirmaron haber sido víctimas de agresiones físicas y hechos de abuso sexual presuntamente cometidos por personas vinculadas a la institución. Las primeras medidas están en marcha para el llamado a declaración de imputados de los acusados.
Un tremendo golpe para la Iglesia Diocesana
El denominado hogar «Regreso al Padre», funcionada en el ex Centro Mariapolis, que pertenece a la capilla Sagrada Familia ubicada en el barrio Puerta del Sol. Ese espacio físico sufría de hechos se inseguridad constantes, entre robos y desmantelamientos, por lo que el Obispado hace tiempo decidió destinarlo, ante la insistencia de una asociación civil, a un fin más útil. Así se firmó un comodato por el prestamos del lugar sin tener alguna otra participación, ya que la Diócesis si bien tiene una Pastoral de Adicciones, a cargo de un sacerdote, ésta pastoral no tiene relación con este Hogar y sólo se ocupa de la actividad que se ofrece en «La Granja» ubicada en Las Breñas.
La noticia de lo sucedido y las implicancias legales fueron un duro golpe para la Iglesia Diocesana, fundamentalmente teniéndose en cuenta las narraciones de la denuncia en las que se mencionan situaciones que habrían ocurrido en el lugar llamado «el Santísimo».
La referencia de «Santísimo» para la Iglesia Católica es la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía: el pan consagrado durante la misa. Es decir no es un símbolo solamente, no es un rinconcito adornado, sino Cristo mismo presente sacramentalmente. Por eso la noticia de lo que habría estando sucediendo en ese lugar, administrado por una asociación civil ajena a la Iglesia Diocesana, fue un verdadero baldazo de agua fría, una noticia atroz.
Hasta el momento no hay declaraciones públicas por parte del Obispado, pero por algunas consultas se supo que al suceder el allanamiento se instruyó a Ministros Extraordinarios de la Eucaristía a retirar el «Sagrario» y las Hostias Santas del lugar y ponerlos de resguardo en una Capilla.

