18 abril, 2026

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Lucas Steganini analiza la «disputa universitaria», la contraposición política y el dilema del ajuste

Sáenz Peña. La aprobación en el Congreso de la Ley de Financiamiento Universitario y su posterior veto por parte del presidente Javier Milei ha reconfigurado el mapa político argentino.

Más allá de la discusión económica de la misma, la norma se convirtió en un símbolo de resistencia al modelo libertario, con el choque entre la defensa de la universidad pública y la política de «déficit cero», repasó el secretario académico de la Universidad Nacional del Chaco Austral, Lucas Steganini, en una opinión compartida en varios medios.

La defensa de la autonomía universitaria y el presupuesto de la educación superior son puntos de tensión constantes entre la clase política y la comunidad académica, enfatizó.

Este conflicto no es un hecho aislado; forma parte de la historia argentina las sucesivas confrontaciones políticas por la aplicación de modelos económicos.

Es así que, si los comparamos con hechos del pasado reciente, se observa cómo el financiamiento educativo se ha transformado en el «soja» o el «FMI» de la administración de Milei.

Milei y la No Aplicación del Financiamiento: la excusa del ajuste

La «no aplicación» de este financiamiento —incluso ante la resistencia legislativa y masivas marchas universitarias— aun con medidas judiciales dictadas a su efecto vislumbra una política de disputa ideológica, donde el «superávit primario» es la única meta, por encima de educación de calidad.

Los gobiernos de derecha buscan debilitar la influencia cultural y política de las universidades públicas por considerarlas ser centros de «adoctrinamiento» y no espacios de enseñanza, siendo las mismas para nuestro país un motor fundamental de movilidad social ascendente de distintas generaciones.

El espejo histórico: De la Soja, el FMI, y la Inflación a la Universidad

La Soja (Cristina Kirchner, 2008) vs. La Universidad (Milei, 2024):  Cuando la entonces presidenta intentó imponer retenciones móviles (Resolución 125), el conflicto no fue solo económico, fue una batalla política donde el estado buscaba recaudar más del sector agrario para redistribuir, en su lugar Milei busca gastar menos en educación pública.

La Deuda (Macri 2018) vs. El «desmantelamiento» Universitario (Milei,2024): Ante la crisis cambiaria Macri optó por el camino opuesto al kirchnerismo: una abrupta devaluación en sus inicios continuando con el endeudamiento externo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por 50.000 millones de dólares. La crisis universitaria de Milei La crisis universitaria de Milei se asimila en esta etapa en la planificación sistemática de la depreciación y menoscabo sobre el valor e imprtancia de las Universidades a través del desarmado en una poco comprobable disciplina fiscal.

La Inflación (Alberto Fernández) vs. El «Veto» (Milei): El gobierno de Alberto Fernández se caracterizó por una inflación incesante, la diferencia política radica en que Fernández convivía con la pérdida de valor real, y Milei utiliza la inflación para ajustar el presupuesto de facto (congelando partidas de 2023).

La mirada política: La Universidad como » El Ágora»

La no aplicación del financiamiento universitario propone a las universidades como centros de debate, discusión y escucha de distintos sectores de la amplia comunidad universitaria –incluso tras el revés judicial que ordenó su cumplimiento– revela que para el gobierno de Milei, la defensa del superávit fiscal, recordando que el ahorro que presume el gobierno nacional equivale 0.23% del PBI. El concepto de que la educación es un gasto en el presupuesto nacional y es superior a la sostenibilidad del sistema universitario público tradicional, cambiando también la concepción de la educación como «derecho social» hacia una visión de «servicio esencial, con la intención de transformar nuestro modelo actual, hacia un modelo donde la educación es servicio consumible y no como un derecho universal.

El ejecutivo busca deslegitimar la educación pública que históricamente fue de consenso inquebrantable de la democracia argentina, y así el financiamiento universitario es la «batalla cultural y política» de La Libertad Avanza, indicó finalmente.

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