Buenos Aires. En su discurso ante el Congreso repasó los logros de su gestión y, sin dar detalles, mencionó una serie de leyes que enviará. “Por algo tienen a su jefa presa”, cruzó a los legisladores del peronismo.
Envalentonado por el resultado de las últimas elecciones y las recientes victorias parlamentarias, Javier Milei inauguró las 144 sesiones ordinarias del Congreso con la lectura de un discurso triunfalista –prometió 90 paquetes de reformas aunque no hizo anuncios concretos- del que se corrió en numerosas oportunidades para enredarse en discusiones, a los gritos y con chicanas con los diputados peronistas presentes, mientras la militancia desaforada que copó las bandejas del recinto lo alentaba.
En medio de las críticas por la “apertura indiscriminada” ratificó el rumbo y volvió a la carga contra los empresarios industriales.
El discurso que se esperaba de 45 minutos terminó extendiéndose por más de una hora y media. Hubo muchas interrupciones.
“No pueden aplaudir porque se le escapan las manos a los bolsillos ajenos. La Justicia social es un robo, manga de ladrones, delincuentes, por eso su líder está presa y va a seguir presa por la causa cuadernos, por el memorandum con Irán, por lo que hizo con vialidad porque fueron los más chorros de la historia”, lanzó en uno de los momentos más calientes mientras sus seguidores coreaban la palabra “tobillera”.
“Cucas, me encanta domarlos, hacerlos llorar y a la gran mayoría les encanta verlos llorar”, agregó más tarde. Se dirigió a Juan Grabois como “oligarca dsifrazado de pordiosero”, a Myriam Bregman le dijo “chilindrina troska” y al gobernador Ricardo Quintela lo acuso de “sedición” por decir las declaraciones en las que dijo que este Gobierno no llega a 2027.
“Hicieron todo lo posible para derrocar a este gobierno y les salió mal”, los acusó rememorando los índicos de inflación y riesgo país de los meses previos a la elección legislativa e hizo una mención especial para Donald Trump. “Tuvimos un aliado clave. Por primera vez en la historia y producto de la relación especial, el gobierno de Donald Trump acudió en ayuda de nuestro país”, reconoció.
En medio de los ataques entre Irán y Estados Unidos e Israel, Milei insistió: “Hoy se configura un nuevo orden mundial y la forma que nos insertamos determinará el destino de nuestro país”, a la vista de los embajadores de Israel y Estados Unidos, Eyal Sela y Peter Lamelas, que estaban sentados en primera fila y fueron los primeros en ingresar al sector de diplomáticos.
Más dardos
Los industriales también volvieron a ser foco de fuertes críticas. “No sorprende que haya personas siniestras, y algunos de ellos golpistas, que en nombre de la defensa de la industria nacional, bajo la pátina de un nacionalismo de pacotilla, defiendan el proteccionismo y el control de capitales, con su consecuente brecha cambiaria”, lanzó.
Frente a las críticas por la “apertura indiscriminada” prometió más:”La Argentina es el país más cerrado del mundo por lejos para su nivel de PBI. En el ranking de apertura del Banco Mundial, la Argentina está en el puesto 178 de 179 países. Están hablando de defender los privilegios de los cazadores del zoológico”.
Negó que el desempleo haya crecido y que la apertura económica afecte. “Cuando uno abre la economía, eso permite a los consumidores el ingreso de bienes de mejor calidad y a menor precio. Obviamente, si la empresa local no puede competir, quiebra y despide gente. Sin embargo, la otra parte es que ahora el consumidor ahorra dinero al comprar el bien importado y ese dinero lo utilizará para comprar otros bienes, generando así puestos de trabajo en otro sector de la economía, el cual es más productivo y, por ende, podrá pagar mayores salarios”.
Toda la primera parte del discurso planeado estuvo destinada a enumerar logros y destacar a funcionarios actuales y pasados: mencionó a Patricia Bullrich, Luis Caputo, Santiago Bausili, Pablo Quirno, Sandra Petovello, Luis Petri, “el coloso” Federico Sturzenegger.
Fue la antesala para sentenciar que “lo peor ya pasó”, aunque con otras palabras. “La malaria se ha terminado, la sociedad se inoculó el 26 de octubre del año pasado. Hoy tenemos el Congreso más reformista de la historia y para hacer frente a cualquier golpe político que quieran llevar adelante”, disparó.
Más reformas
Planteo títulos de reformas sin detalles. “Prometió “reforma del código civil y comercial”, de la “codificación de la defensa del consumidor y la competencia”, profundizar “la apertura económica y los acuerdos comerciales, reformar el código aduanero”, “leyes para fortalecer la coordinación entre fuerzas de seguridad e inteligencia”, reforma “integra del sistema electoral y financiamiento de los partidos políticos”, del “sistema educativo”, del “código penal”, y más.
En materia económica destaco que “hace dos años seguidos que la economía crece y acumula mejora de más del 10 %” y que la inflación pasó del 200 % anual de 2023 al 30 % acumulado a fines de 2025.
Aunque esta ocasión omitió repetir que a mitad de año “la inflación empezará con cero coma algo”, como declaró en varias entrevistas durante todo el año pasado.
El recinto lució distinto al del 1 de marzo del año pasado donde la mayoría de las bancas estaban vacías y los gobernadores habían faltado en masa.
Esta vez, los únicos que decidieron no acudir en señal de repudio fueron los senadores de Unión por la Patria. Los diputados sí estuvieron y fueron el principal blanco del Presidente. Mandatarios provinciales hubo 10.
La apertura legislativa significó el reencuentro público de Milei con su vice Victoria Villarruel con quien la relación está cortada. La tensión se notó: el recibimiento fue frío, no hablaron y en su entrada triunfalista al recinto -mientras la militancia le cantaba Panic Show- Milei saludó a Villarruel solo con un pulgar hacia arriba. Mientras sus diputados no la aplaudieron a ella y estallaron en vítores para Martín Menem.
Bajo el acatamiento obediente de la vicepresidenta Victoria Villarruel y el titular de Diputados, Martín Menem no se permitió por segundo año consecutivo la presencia de los periodistas acreditados en sus palcos históricos del primer piso detrás del estrado. Fueron relegados a un costado de la segunda bandeja. Los fotógrafos también.
Terminado el discurso en el oficialismo ya hablaban de una apertura de sesiones “histórica”, como había instalado el jefe de Gabinete Manuel Adorni en un tuit de la tarde.
El mandatario se retiró entre saludos rumbo a la Quinta de Olivos para cenar con su gabinete, y los diputados y senadores no solo de LaLibertad Avanza sino también de los bloques aliados, los decisivos para que el oficialismo consiga los números para aprobar las leyes.
Su llegada a Congreso se dio esta vez en un momento bisagra. Viene de cerrar un 2025 marcado por las derrotas parlamentarias al punto deque la oposición dominó ambas Cámaras, Milei vetó 7 leyes de las11 leyes aprobadas durante el período ordinario y el Parlamento insistió y le revirtió tres vetos. La taba se dio vuelta tras la victoria de las elecciones legislativas y,sobre todo, post recambio de bancas en diciembre donde el oficialismo orilla el quórum propio en Diputados y se acerca a los dos tercios en el Senado. Desde ese entonces,el oficialismo viene acumulando triunfos en las votaciones.
“Empieza el Congreso más reformista de la historia”, repetían el slogan aprendido los legisladores mientras se retiraban a la cena en Olivos.

