River dio un cachetazo al puntero

Buenos Aires. El equipo de Gallardo le ganó con juego y personalidad a un desdibujado Racing. Golazo de Quintero y otro de carambola para un 2-0 en un partido en el que por momentos fue baile.  La Academia, por ahora, sigue siendo el líder del torneo.

Coudet prometió que sería un partido distinto. Que no les iba a pasar de nuevo. Que no sufrirían como en la última eliminación copera. Tenía razón el técnico de Racing porque fueron diferentes los caminos para llegar al misma conclusión: River le ganó muy bien y, por momentos, con baile.

La Academia, justo puntero y en ascenso futbolístico, se paró de otro modo. Más austero a la hora de atacar, planteó un doble 5 en el medio que terminó de condenarlo porque quizá uno de sus mejores jugadores, Marcelo Díaz, terminó resumiendo el desconcierto general. Porque River arrancaría con un nivel de presión interesante, recuperando rápido y bien arriba la pelota y dándosela al 10. La pelota siempre al 10.

Y el 10, Juanfer Quintero, llevaría el pulso del partido. Con ese paso cansino, sería el más rápido. Y cuando se cansó de que Borré desperdiciara oportunidades claras, decidió hacerse cargo.Transformarse en Juan Román por más que remita a otros colores y colgar un tiro libre en el ángulo de esos que quedaran mucho tiempo en el recuerdo de todos.

La reacción de Racing nunca llegó. Abrumado por la presión de River, Licha terminaba ayudando en el área propia y lejos de la rival. Saravia sufría con Casco, Domínguez corría con el GPS desactivado y el líder se hacía cada vez más vulnerable y pobre.

Es cierto que a River le salieron hasta los que no quiso hacer. Porque el zurdazo de Casco ya salía para otro lado y Donatti lo acomodó en el arco propio. Pero el local siempre supo ayudar a «esa suerte» mientras Racing penaba en la cancha.

La salida obligada de Enzo Pérez (entró bien Ponzio) le hizo bajar la presión a River, pero no cambió el control del partido. Que no se pueda describir una atajada de Armani en todo el partido es toda una señal de la pobre actuación de Racing en ofensiva. Ni el ingreso de Centurión le cambió el ánimo ni el juego.

Cachetazo que por momentos fue baile. Racing sigue siendo puntero solo al menos hasta que juegue el lunes Defensa y Justicia. Pero en la cancha, se comió una paliza y habrá que ver si se recupera rápido.