Sáenz Peña. En busca de la Gobernación no se puede planificar sin tener en cuenta resultados territoriales, más aún cuando la capital podría plantear un escenario de voto a voto. Sáenz Peña, el bolsón electoral por excelencia de la UCR, es un territorio que ya, a algunos que hoy se muestran como novedad, les pasó factura.
Hoy uno de los precandidatos del riñón del Coquismo kirchnerista asegura que las mediciones lo posicionan en la carrera por la sucesión de 2027, e indica números en entrevistas, pero no muestra las encuestas. Hay un dato interesante y no menor en el pasado no muy lejano, entre los tres dirigentes que Jorge Capitanich promovió «a dedo» para disputar la Municipalidad de Sáenz Peña en 2011, 2015 y 2019, el médico Antonio Morante fue quien reunió menos votos. La diferencia entre los números que exhibe hoy y su desempeño en las urnas abre un interrogante sobre su verdadero respaldo electoral, y particularmente el acompañamiento de la compañerada.
Antonio “Penci” Morante comenzó a instalar su precandidatura a gobernador del Chaco para 2027 y salió a hablar, sin mostrar, de números que, según afirma, respaldan sus aspiraciones. En una entrevista radial reciente, aseguró que una medición le atribuyó un 37,5% y mencionó otra que le adjudicaría un 17%. Sin embargo, no identificó a las consultoras ni presentó las fichas técnicas completas que permitan conocer el universo consultado, las preguntas realizadas y la metodología empleada.
Los porcentajes alimentan su intención de posicionarse dentro de la interna justicialista, pues el optimismo se construye o genera con más optimismo, pero también invitan a revisar su recorrido político. En particular, su desempeño en Sáenz Peña, el segundo distrito electoral del Chaco y una plaza de peso para cualquier dirigente que pretenda construir una candidatura con alcance provincial.
El «dedo» de Coqui y sus resultados
Durante distintos turnos electorales, Jorge Capitanich respaldó (nombró a dedo) postulaciones peronistas para disputar la intendencia de Sáenz Peña. Entre los nombres que quedaron asociados a esa estrategia aparecen Antonio Morante, en 2011; Omar Judis, en 2015; y su propio hermano Daniel Capitanich, en 2019.
Repasando Antonio Morante en 2011 cosechó 14.560 votos, Omar Judis en 2015 unos 20.764, y el hermano, luego premiado como embajador a un país de gobierno dictatorial, Daniel Capitanich en 2019 unos 18.013.
Con esos números, Morante que hoy se auto asocia con la renovación del Peronismo fue el que menos votos reunió entre los tres. Obtuvo 3.453 menos que Daniel Capitanich y 6.204 menos que Judis, tomando las cifras consignadas para cada elección.
La comparación requiere una precisión: los comicios se desarrollaron en años distintos, con candidatos opositores, contextos políticos y niveles de participación diferentes. Por eso, los votos absolutos no constituyen por sí solos una medida completa del desempeño. Pero sí permiten observar el caudal que cada postulante consiguió reunir en las urnas.
Una ciudad clave para la disputa provincial
La importancia de Sáenz Peña excede la elección municipal. Su peso demográfico y electoral la convierte en un distrito relevante para cualquier espacio que aspire a construir una mayoría provincial. En consecuencia, los antecedentes de quienes buscan conducir el peronismo chaqueño adquieren una dimensión que va más allá de una candidatura local.
En ese marco, el recorrido de Morante presenta una paradoja política: fue una de las figuras que Capitanich impulsó para competir por la Municipalidad, pero su resultado quedó por debajo de los otros dos nombres de esa comparación. Ahora pretende convertir su instalación territorial y las mediciones que difunde en argumentos para disputar la candidatura a gobernador.
La pregunta es cuánto de ese posicionamiento se traduce en respaldo electoral efectivo. Una encuesta puede medir imagen, intención de voto o preferencias dentro de una interna; son indicadores distintos y no deben confundirse. Sin información metodológica suficiente, las que Morante no muestra y hay que preguntarse por qué, los porcentajes difundidos por el médico no pueden equipararse automáticamente con una intención de voto comprobada para la elección general.
Las encuestas y la prueba de las urnas
Morante afirma que recorre localidades del interior desde comienzos de año y que recoge preocupación social por la situación económica. También planteó propuestas en materia de vivienda, empleo, educación, salarios e infraestructura, y anticipó que convocaría a un Congreso Pedagógico si llegara a la Gobernación.
La construcción de una candidatura provincial, sin embargo, exige algo más que presencia pública y números difundidos por el propio interesado. También supone demostrar capacidad para ampliar la base electoral, reunir apoyos en distintos departamentos y convertir el acompañamiento de dirigentes en votos. ¿Ha conseguido algo de eso Penci, o sólo hace la del tero?
Por ahora, el antecedente verificable que surge de la comparación de las tres candidaturas municipales es concreto: Morante obtuvo el menor caudal de votos en Sáenz Peña entre los postulantes de ese grupo asociados al armado de Capitanich. Eso no determina por sí solo sus posibilidades para 2027, pero sí forma parte de su trayectoria y constituye un dato relevante para evaluar el contraste entre su pasado electoral y sus actuales aspiraciones. Incluso otro dato, la última candidata del Peronismo Luisina Lita tuvo un mejor resultado con 16.648 votos (30,37 %) frente al radical Bruno Cipolini que fue reelecto con el 60,48 %.
La disputa por la sucesión provincial recién comienza. En el peronismo chaqueño, las encuestas ya forman parte de la conversación; la capacidad de transformar esos porcentajes en apoyo efectivo, en cambio, deberá demostrarse en las urnas.
