Sáenz Peña. El abogado defensor de los dos hermanos mayores de edad, Cristian Arana, destacó la rapidez de la Justicia Federal y aseguró que sus clientes reconocieron que lo que hicieron estuvo mal. Ambos cumplen prisión domiciliaria por 30 días, mientras avanza el análisis de sus dispositivos electrónicos.
El abogado penalista Cristian Arana representa a los dos hermanos investigados en una causa por presuntas amenazas vinculadas a un posible atentado a establecimientos educativos, y al ser consultado sostuvo que el episodio podría terminar siendo “una broma de muy mal gusto”, aunque remarcó que la conducta de sus defendidos fue equivocada y que el caso debe servir como advertencia sobre el uso de internet y las nuevas tecnologías. El supuesto objetivo o blanco serían establecimientos secundarios y no sedes de universidades como a trascendido.
En una entrevista con LT16 AM950, el letrado explicó que los jóvenes, ambos mayores de edad, permanecen bajo prisión domiciliaria durante 30 días, mientras la Fiscalía Federal avanza con las medidas de prueba y el análisis de computadoras y teléfonos celulares.
“Como defensor te tendría que decir que no, pero fue malo”, reconoció el abogado al referirse a la conducta de sus clientes. Según relató, los jóvenes manifestaron que no tenían intención de concretar un ataque y que estaban probando si sus consultas podían activar alertas de organismos de seguridad.
La defensa indicó que uno de los jóvenes habría tenido interés en comprobar cómo funcionan los sistemas de monitoreo y el entrecruzamiento de datos en internet, aunque aclaró que todavía resta conocer el resultado de las pericias para determinar con mayor precisión lo ocurrido.
La investigación sigue abierta
El abogado Arana señaló que, hasta el momento, no se habían secuestrado armas ni explosivos y que los investigadores deben completar el análisis de los dispositivos tecnológicos. También mencionó la existencia de consultas y elementos que forman parte de la investigación, sin que ello implique por sí solo una conclusión definitiva sobre las intenciones de los jóvenes.
Según explicó Arana, la Fiscalía ya comunicó la fecha prevista para la apertura y el análisis de las computadoras, con participación de los peritos que correspondan y la posibilidad de que la defensa designe un perito de parte.
“Estamos a la espera”, afirmó el letrado, quien expresó su expectativa de que las medidas permitan aclarar el caso. De todos modos, insistió en que la conducta investigada no debe ser minimizada, aun cuando los jóvenes hayan sostenido que se trató de una prueba o una broma.
La defensa destacó el funcionamiento de la Justicia Federal
Durante la entrevista, Cristian Arana también valoró la celeridad con la que actuaron la Fiscalía y el juzgado interviniente. Aseguró que, una vez presentada la defensa, el Ministerio Público Fiscal facilitó de manera inmediata el acceso a la información incorporada al expediente y que al día siguiente se realizó la audiencia correspondiente.
En ese sentido, destacó el funcionamiento del sistema acusatorio, que permite a la defensa conocer los hechos atribuidos, acceder a las pruebas disponibles y participar en el desarrollo de las medidas procesales.
Arana consideró que esa dinámica favorece tanto el trabajo de los abogados como el esclarecimiento de los hechos y expresó su expectativa de que mecanismos similares continúen fortaleciéndose en el ámbito de la Justicia Federal.
El control parental y los riesgos de internet
Más allá de la situación judicial de sus defendidos, el abogado Arana puso el acento en la responsabilidad de las familias frente al acceso de niños y adolescentes a internet, los videojuegos en línea y las plataformas digitales.
Advirtió que las consultas realizadas en buscadores o herramientas de inteligencia artificial no necesariamente quedan fuera de los sistemas de monitoreo y que determinadas actividades pueden activar alertas cuando coinciden con patrones que requieren ser investigados.
También planteó la necesidad de que madres y padres se involucren en la actividad digital de sus hijos, conozcan las plataformas que utilizan y establezcan controles parentales adecuados a su edad.
El abogado penalista que asiste a los jóvenes mencionó, además, que algunos contenidos audiovisuales y juegos pueden ocultar mensajes o interacciones que los adultos no siempre advierten, por lo que recomendó prestar atención a los hábitos digitales de los menores.
El caso, que generó preocupación en la comunidad, continúa bajo investigación. Mientras se esperan los resultados de las pericias tecnológicas, la causa deberá determinar el alcance de las conductas atribuidas a los dos hermanos y establecer si las explicaciones brindadas por los investigados encuentran respaldo en las pruebas reunidas.
