Machagai. Un drama interminable frente a la localidad, en el trazado de la ruta nacional N°16, son los animales sueltos y la irresponsabilidad de sus dueños. Nuevamente hubo otro accidente, una familia fue víctima del suceso y el parte oficial de la Policía, sin datos más que el hecho, se centra en «la muerte» del animal.
El parte oficial indica que «una camioneta (en alusión a un automóvil) impactó contra el animal a la altura del kilómetro 135, sus ocupantes resultaron ilesos».
Posteriormente se informa que «alrededor de las 21 los efectivos de la Comisaría de Machagai fueron alertados de un accidente de tránsito por la ruta 16 a la altura del kilómetro 135. Al llegar constataron que una camioneta Volkswagen Fox (automóvil) había colisionado a un caballo».
En el parte la policía hace hincapié en que «el animal falleció y los ocupantes del rodado resultaron sin lesiones de igual modo fueron trasladados para ser examinados por los médicos».
También se menciona que el conductor informó que el caballo se había cruzado de improvisto por el camino y no logró esquivarlo. Las autoridades intervinientes que realizaron las actuaciones solicitaron la presencia del Departamento de Policía Rural que hicieron extracción del cuero del animal para los fines periciales, y se instruyeron actuaciones judiciales con intervención del Juzgado de Paz. El vehículo fue entregado a su dueño.

El caso de animales sueltos es una constante en Chaco. Al respecto el Código Civil y Comercial de la Nación en su Artículo 1759 (Responsabilidad por animales) dice que “El dueño y el guardián de un animal responden por el daño que éste cause, aunque se haya escapado o extraviado, salvo que prueben el hecho de la víctima o de un tercero por quien no deben responder».
También puede existir si el hecho encuadra como delito culposo, por ejemplo: Lesiones culposas según Art. 94 CP, y Homicidio culposo (si hay fallecidos) según Art. 84 CP.
También hay que señalar que existen responsabilidades, a veces subsidiarias, por parte del Estado debido a rutas sin alambrado obligatorio, falta de control reiterado, o zona con antecedentes y omisión de prevención, sin dejar de lado que quien cobra peaje asume un deber de seguridad.
