Sáenz Peña. Varias publicaciones periodísticas dan cuenta de que empleados de la Segunda Circunscripción Judicial exhiben su malestar por los ruidos y las incomodidades que provocan las obras en el edificio donde funcionan las fiscalías y otras dependencias.
El edificio ubicado en calle 9 de Julio muestra pasillos colmados de operarios y herramientas, en medio de constantes martillazos y trabajos de readecuación en la antigua edificación. Los trabajadores aseguran haberse encontrado con oficinas desordenadas, muebles apilados y un ambiente poco propicio para desarrollar sus tareas con normalidad.
¿La queja que fue planteada por un medio gráfico local es verdaderamente de los trabajadores o tal vez algún titular de algunas de las Fiscalías está detrás de la queja y se escuda en ‘así aseguran los trabajadores’?
Aunque se reconoce que se trata de obras largamente esperadas, lo que incomoda es que estén ocasionando serios inconvenientes en el normal funcionamiento de las actividades. Según se indica uno de los problemas más notorios es que, por el momento, solo quedó habilitado un baño en la planta baja para todo el personal, cuando deberían estar disponibles más de diez sanitarios para cubrir la demanda de la totalidad de trabajadores del sector.
Las obras, requeridas desde hace varios años, seguramente mejorarán las condiciones laborales una vez concluidas. Sin embargo, mientras duren los trabajos, generan dificultades no solo para el personal judicial, sino también para el desarrollo de audiencias y trámites que afectan a la ciudadanía en general.
Por ello, se espera que los trabajos finalicen lo antes posible para normalizar la actividad judicial en la segunda ciudad del Chaco.
Norte por ejemplo grafica que los problemas edilicios, la acumulación de causas y falta de personal con jueces o fiscales subrogantes en el poder judicial del Chaco generan retrasos en el servicio de justicia.
