Buenos Aires. Horacio Augusto Pereira, investigador senior del Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones Sociales de la Universidad Austral, analiza el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur desde una mirada estratégica: más allá del impacto comercial inmediato, destaca su potencial para atraer inversiones, diversificar la matriz productiva y reposicionar a la Argentina en cadenas de valor de mayor valor agregado.
Principales definiciones de Horacio Augusto Pereira, investigador senior del Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones Sociales de la Universidad Austral:
- “El verdadero potencial del acuerdo no está en lo que hoy exportamos, sino en las inversiones que puede disparar a partir del acceso preferencial al mercado europeo.”
- “El acuerdo UE–Mercosur ofrece a la Argentina acceso preferencial a un mercado de más de 450 millones de personas con alto poder adquisitivo y demanda sofisticada, una oportunidad difícil de replicar en otros frentes del comercio internacional.”
- “La Unión Europea no es solo un gran mercado: es un socio estable, con reglas previsibles y capacidad de atraer inversiones productivas de largo plazo.”
- “Lejos de ser una debilidad, la actual canasta exportadora argentina hacia Europa es una fortaleza: Europa importa alimentos porque los necesita, y Argentina puede proveerlos con escala y confiabilidad.”
- “La reducción de aranceles y la previsibilidad que brinda el acuerdo generan creación de comercio: exportaciones que antes no eran viables pasan a ser competitivas.”
- “Para muchas empresas europeas, producir en Argentina pasa a ser una decisión económicamente racional: insumos locales, energía competitiva y acceso directo a la Unión Europea.”
- “Ahí está el cambio de juego: el acuerdo deja de ser solo comercial y se convierte en una plataforma productiva.”
- “No se trata solo de vender más, sino de atraer inversión europea que integre a la Argentina en cadenas de valor más complejas.”
- “El acuerdo no garantiza desarrollo por sí solo: lo habilita. La diferencia está en la estrategia productiva y en cómo se articula el rol del Estado y del sector privado.”
