Arana: de gran cuñado a personaje judicial

Sáenz Peña. El fiscal provisorio cada día con más actitud más actoral. Hoy con varias causas que recobran un interés social remarcado esta en el centro de escena. Cristián Arana desaíra a medios locales para vender su imagen de, fiscal provisorio, a medios capitalinos en exclusiva.

Cristián Arana ocupa el cargo provisorio de la Fiscalía de Investigación Nº1, cargo que consiguió gracias al «lobby» de su cuñado, el abogado peronista Oscar «Caíto» Olvieri. Desde su asunción, como provisorio, el fiscal lleva adelante varias causas que son de mucho interés social y público, por su impacto, lo cual lo pone en el centro de la escena no sólo con la sustanciación de los expedientes sino también con sus declaraciones.

Arana, que llegó al cargo de provisorio tildado como un fiscal militante y partidario, ya que además de ser el cuñado de «Caito» Olivieri fue candidato a diputado en la Lista 652 DP del Frente Chaco Merece Más en 2017, potenció su perfil de «personaje» pero esta vez con el rotulo de fiscal.

El «gran cuñado» Olivieri fue presidente del Colegio de Abogados de la II Circunscripción y miembro del Consejo de la Magistratura de la provincia del Chaco, cuerpo que llegó a presidir. Caito Olivieri es el abogado que trabaja en la Reforma Constitucional que quiere Capitanich y quien orquestó el desembarco del peronismo en la actual conducción del Colegio de Abogados. Muchos, que lo recuerdan de la época del «Corralito» lo señalan como uno de los responsables, junto a otros abogados también peronistas y también radicales, como el artífice de la calidad de Justicia (léase jueces, fiscales y demás funcionarios de los últimos 20 años) que tiene Sáenz Peña.

De lentes oscuros y traje acartonado, rodeado de varios colaboradores, como si fuese un fiscal salido de una serie televisiva, subido a una actuación cinematográfica, suele vérselo llegar a algunos lugares.

Arana durante la Pandemia dijo que se iba a ocupar de los que rompían el aislamiento y no lo respetaban, especialmente de quienes eran los organizadores de las denominadas juntadas o fiestas clandestinas, señaladas como focos de contagios del Covid, sin embargo muchas veces teniendo la data en mano desvaneció ese compromiso.

Hoy tiene varias causas que recobran un interés social remarcado, como el caso de la niña que murió a causa de tener dos agujas clavadas en su cuerpo, y cuya necropsia rescata muestras de ahorcamiento manual.

Esa causa fue elevada a juicio y el fiscal Arana se convirtió por varios días en centro de atención y requerimientos periodísticos. Y cuando todos creían que al fin llegó a la Justicia, a pesar de la mala fama por nepotismo que le cabe, un todo terreno, Arana desempolvó su perfil de personaje, el mismo que paseaba por las calles de barrio cuando fue candidato a diputado y entregaba votos desde el auto porque no quería bajarse a pisar tierra.

Algo llamativamente raro ocurrió en la semana. Fueron varios los medios de comunicación de la ciudad de Sáenz Peña, que sigue en vilo el desenvolvimiento del caso de la pequeña de Quitilipi muerta según el fiscal a manos de la madre y el padrastro, que intentaron comunicarse con Arana tras la elevación a juicio de la causa. Pero el fiscal pasó de gran cuñado a personaje judicial y sólo atendió medios con fuerte epicentro en la capital chaqueña. Varios fueron los intentos de producciones periodísticas saenzpeñenses en la semana por obtener dos palabras del fiscal provisorio, todos en vano.

La Fiscalía de Investigación Nº1 por años estuvo bajo los dotes actorales de la ex  fiscal Lupi, pero menos mal que ahora esta el doctor Arana quien además aires de bufón tiende seriamente a dejar claro que con él toma fuerza la kirchnerización en la Justicia local (ya informaremos por menores del caso terrenos / dirigentes gremiales).