Sáenz Peña. El fiscal provisorio de Presidencia Roque Sáenz Peña confirmó que presentó su renuncia y dejará el cargo el 1 de julio. Denunció hostigamientos, cuestionó su suspensión y aseguró que, desde la actividad privada, continuará impulsando investigaciones.
El fiscal provisorio César Collado confirmó que presentó su renuncia a la Fiscalía de Investigación Penal de Presidencia Roque Sáenz Peña y que dejará formalmente la función pública el próximo 1 de julio.
En una entrevista radial, Collado sostuvo que la decisión fue tomada junto a su familia a principios de junio, en medio de lo que definió como una serie de “hostigamientos, agravios, persecución y palos en la rueda” durante su gestión.
“No es sano realmente los hostigamientos, los agravios, la persecución, los palos en la rueda que iban poniendo en mi trabajo”, afirmó.
El funcionario aseguró que, tras 16 años de trayectoria en el fuero penal, se había propuesto dejar una fiscalía ordenada, con causas complejas en marcha y expedientes al día. También destacó el acompañamiento recibido de parte de la ciudadanía de Sáenz Peña y de la Segunda Circunscripción Judicial.
“Me voy con las manos limpias, sin sangre y sin plata”, expresó al defender su desempeño en el cargo.
Cuestionamientos a la suspensión
Collado se refirió además a la decisión del Consejo de la Magistratura de suspenderlo, medida que también alcanzó al juez de la Cámara del Crimen, Rodolfo Lineras.
Según planteó, la resolución es “contradictoria” y cuestionó la apertura de un proceso contra un fiscal provisorio. “Yo soy un frasco de mayonesa, tenía fecha de vencimiento en la Fiscalía. Soy provisorio y aperturar un jury a un fiscal provisorio creo que es algo abstracto”, señaló.
El fiscal sostuvo que las denuncias formuladas en su contra fueron archivadas y que esa documentación fue presentada ante el Consejo de la Magistratura en oportunidad de realizar sus descargos.
También cuestionó la resolución dictada en el marco de un hábeas corpus preventivo promovido en su contra. Afirmó que fue condenado al pago de costas y honorarios pese a contar, según su interpretación, con protección constitucional por su condición de integrante del Ministerio Público Fiscal.
En ese contexto, denunció que se le impuso un “bozal legal” que restringe sus expresiones sobre los denunciantes y aseguró que apeló la decisión.
“Había intereses que se iban a tocar”
Durante la entrevista, Collado sostuvo que su actividad al frente de la Fiscalía podía afectar intereses vinculados a distintas investigaciones.
“Está más que evidenciado. Lógicamente que esa investigación iba a tocar muchos intereses”, respondió al ser consultado sobre si existían sectores preocupados por la posibilidad de que impulsara causas de oficio.
El funcionario mencionó que durante su gestión trabajó en expedientes complejos, entre ellos causas por presuntas estafas vinculadas a la venta irregular de tierras, delitos contra la integridad sexual, homicidios, muertes dudosas y hechos de violencia de género.
También destacó que tuvo presencia directa en investigaciones de relevancia ocurridas en la Segunda Circunscripción Judicial y defendió el trabajo realizado junto al equipo fiscal.
“Yo no estaba pintado ahí, encerrado en una oficina. Trabajé codo a codo con el equipo fiscal”, remarcó.
Regreso a la actividad privada
Collado anticipó que, desde el 2 de julio, retomará plenamente la actividad profesional privada y que volverá a ejercer la defensa técnica penal.
Aseguró que continuará vinculado a cuestiones de interés público y que impulsará denuncias e investigaciones desde fuera de la función estatal.
“Yo soy más peligroso en la calle ahora que estando en la función pública, porque yo estaba limitado”, afirmó.
Finalmente, sostuvo que regresa “al lugar que nunca tendría que haber dejado” y ratificó que seguirá trabajando como abogado y docente, con el objetivo de “lograr una sociedad más justa”.

