Chaco entró en una etapa de “contagio desacelerado”

Resistencia. El gobernador, Jorge Capitanich, aseguró que la provincia está atravesando una etapa de “contagio y propagación desacelerada” del nuevo coronavirus, pero remarcó que se debe seguir trabajando “día a día, con mucho esfuerzo”. También reconoció el hartazgo social que genera la pandemia.

Jorge Capitanich se mostró optimista este jueves al asegurar que en los últimos días se evidenciaron indicadores positivos respecto del comportamiento del nuevo coronavirus en el Chaco. Todo esto en el marco de la grave situación que padece la provincia, la tercera más afectada del país por la enfermedad, con más de 800 infectados y 47 muertos.

“Estamos haciendo el máximo esfuerzo para mejorar el comportamiento de la curva de tasa de duplicación de casos, disminuir la tasa de contagios y mejorar el índice R0”, sostuvo el gobernador en declaraciones a Chaco TV.

En este sentido, el primer mandatario indicó que la provincia está “en una etapa de contagio desacelerado y de propagación desacelerada”. “Eso es bueno pero hay que hacerlo día a día, con mucho esfuerzo”, remarcó.

“Por eso estamos trabajando en el bloqueo focal y si nosotros somos capaces de verificar día tras día un comportamiento más adecuado, tendremos mejores condiciones para el futuro”, añadió.

Indicadores

¿Cuáles son los números que maneja Capitanich para hacer esta afirmación tan optimista? De acuerdo al tablero de monitoreo on line de información epidemiológica del Covid-19 (disponible en http://chaco.gov.ar/covid19/#monitoreo), actualmente hay una sensible mejora en la tasa de contagios y en los días de duplicación de casos (indicador que estima cuántos días le llevará a la provincia duplicar su número de contagios).

Cabe recordar que el mejor registro desde que comenzó la pandemia fue el 30 de abril, con 47,4 días para la duplicación de casos y una tasa de contagio de 1,5%. A partir de ahí, se dispararon los contagios en los barrios que conforman el Gran Toba, lo que provocó una brusca caída en esos indicadores. El peor momento se produjo el 10 de mayo, con 13,5 días para la duplicación de casos y una tasa de contagio de 5,1%.

Desde ese momento, las cifras mejoraron sensiblemente. Los últimos registros son del miércoles y señalan que la tasa de duplicación subió en 32,4 días mientras que la tasa de contagio bajó a 2,1. Vale destacar que si bien la provincia volvió a fase 3, podría regresar a siguiente fase debido a que el requerimiento para hacerlo es tener 25 días para la duplicación de casos.

Hartazgo

Por otra parte, reconoció que hay un hastío por parte de la población con respecto a la rigurosa cuarentena que se aplica sobre todo en el Gran Resistencia, epicentro de la pandemia en el Chaco.

“Sabemos muy bien el hartazgo social que esto implica, pero sabemos también el compromiso de administrar eficazmente las expectativas de carácter social para conducir los procesos que nos permitan cumplir las metas”, indicó.

“Estamos en una cuarentena inteligente donde tenemos que compatibilizar el cuidado de la salud con la recuperación de la actividad económica. Y eso es una tarea difícil porque no hay vacunas ni remedios y eso es una cuestión extremadamente complicada”, sostuvo.

“Entonces, la tensión social sube y eso es entendible. Nadie pretende reprochar la conducta de nadie. Es lo que muchas veces se siente como bronca, personas que sufren la pandemia”, dijo.

“La pandemia no fue inducida por nosotros, ni por el presidente, ni por nadie. Esto es un tema que azotó al mundo, que no reconoce fronteras. Estamos lidiando con esto”, afirmó.