Buenos Aires. El evento se anunció bajo la consigna: “¿Qué contienen realmente las vacunas COVID-19?”, es una suerte de «manotazo de ahogado» de la actual diputada nacional, que representa al PRO del Chaco, pero se muestra cada días más libertaria.
La legisladora nacional que termina su mandato este año, figura en la página del Congreso como «Profesión: Empresaria Turismo», pero en su localidad natal la reconocen como «tarotista», de hecho hace algunos años cuando era concejal en Avía Terai participaba de un programa radial en Buenos Aires en Radio Del Plata donde ella decía poseer habilidades psíquicas o sobrenaturales.
La diputada impulsó un debate que de serio tuvo poco y nada. No hubo datos ni intercambio real, solo frases que buscaban generar miedo, teorías conspirativas y anécdotas sacadas de redes sociales.

Varios disertantes aseguraron que las vacunas contra el COVID causaron más enfermedades de las que evitaron, a la vez que advirtieron sobre un supuesto “control poblacional” y “material genético alterado”.
La escena más absurda llegó cuando un asistente se levantó frente al público, se quitó parte de la ropa y empezó a pegarse imanes en la piel. Afirmó que era la prueba de que las vacunas “magnetizan” el cuerpo.
Tristemente el Congreso se convirtió en un «espacio circense» promovido por la diputada de quien nadie quiere hacerse cargo hoy. Ni el oficialismo provincial, leáse UCR que la llevó en su lista en un acuerdo, ni el PRO que es su partido de base. Nadie quiere «quedar pegado» al chabacanismo grotesco de la señora que, según fuentes, cree percibir información oculta o prever eventos futuros en su calidad de médium. De hecho hay quienes aseguran que la diputada en su propiedad chaqueña posee espacio de reflexión, tipo adornado con elementos como campanas, velas e incienso, e imágenes para conectar el alma y reestablecer los centros de energía como las chakras.
En fin, Mientras Quiróz defiende la “libertad” frente a la vacunación obligatoria, pero la realidad sanitaria mostró otra cara. Según una publicación crítica hacia las actividades de Quiroz expresada en Página/12, este año murieron siete niños por tos convulsa. Ninguno tenía esquema completo ni hubo inmunización en el embarazo. Los datos no son opiniones, son vidas perdidas por falta de cobertura.
