Desvalijaron una casa y su dueño dice que el 911 jamás lo atendió

Sáenz Peña. Aunque para el Gobierno de Peppo la inseguridad no es tal, todos los días los hechos se recrudecen. La gente reclama que el Estado se haga presente.

Mientras en campaña Peppo pregona «el Estado de tu lado», el 911 y las Comisarías no atienden a la gente y aseguran tener las «manos atadas».  Delmiro Ávalos, técnico apicultor y tesorero de la Asociación de Productores Apícolas del departamento Comandante Fernández, reclamó por lo sucedido en su casa y manifestó que su intención es hacer una manifestación por la inseguridad, «es impresionante la cantidad de robos y desvalijamientos que hay todos los días en esta zona, así no se puede vivir más», dijo.

Según comentó el pasado jueves «estaba exponiendo sus productos por la Semana de la Miel en el Paseo de los Artesanos. Trabajé durante todo el día ya que soy un productor apícola y técnico idóneo por el Ministerio de la Producción del Chaco. Me retiré de la exposición a las 21.45 horas del jueves para preparar más mercadería para la exposición del día viernes. Ese jueves salí a las 8 de la mañana y regresé a las 12 de la noche a mi casa, en la quinta 266 del Barrio San Cayetano, por calle 14 deben ser más de 20 cuadras al sur de la colectora de Ruta 16».

Se llevaron hasta las zapatillas

El productor apícola contó que de afuera vió las luces encendidas, la casa toda abierta y las rejas rotas de las ventanas. «Cuando entré estaba todo revuelto y las cosas tiradas por todas partes. Me robaron 3 armas de fuego (¿registradas?), una es una reliquia, un rifle de colección que era de mi padre, también una escopeta calibre 14 de un caño y un revólver calibre 32 largo, todas con muchas municiones. Además se llevaron un reproductor de DVD y un maletín con ocho mil pesos en efectivo que eran de la Asociación de Apicultores de la cual soy el tesorero, y unos pagarés que no se todavía cuales son porque estaba todo desordenado. Pero también me robaron varios pares de zapatillas, ropas, un centro musical lo dejaron preparado para llevar y así varias cosas que de a poco estamos descubriendo», detalló.

«Sin respuesta del 911

«Lo primero que hice fue llamar al 911 pero en ningún momento tuve respuesta, sonaba el teléfono pero no me atendían. Llamé a un amigo para que llame a la Policía o a alguna comisaría, entonces él llamó a la comisaría 1º y de ahí dicen que llamaron a la 5º para avisarles. Pero seguí esperando y como nadie aparecía llamé a otro amigo para que llame a la Policía, y él con otro amigo fueron para la 5º en su auto, y en el trayecto encontraron a un móvil de Gendarmería del Escuadrón 1, que los acompañaron hasta la 5º. Se portaron muy bien los gendarmes porque estaban muy preocupados por lo que me pasó», remarcó.

Maltrataron a los perros

«Mi señora no durmió toda la noche por miedo a que vuelvan, se nota que eran tipos muy violentos porque hasta a los perros les pegaron y también estaban con miedo. Al día siguiente formalicé la denuncia en comisaría 5º, les reclamé por el pésimo servicio del 911 y ellos me dijeron que esa noche nunca les informaron nada. Los ladrones ingresaron por una tranquera ya que es una quinta con un frente de cien metros, y luego a la casa ingresaron por la ventana, barretearon las rejas, hicieron palanca con una azada y sacaron la reja completa con ladrillos y pedazo de pared, todo junto. La situación económica está muy difícil y ahora tengo que gastar mucho en rejas y todo lo que rompieron», lamentó.

Zona peligrosa

Ávalos insistió que esa zona «es muy peligrosa, hubo muchísimos robos y todos los vecinos fueron damnificados, esto es un desastre total y todos saben quienes son, estamos a la buena de Dios». El vecino asegura que «no hay autoridad y no hay resultados después que actúa la Policía».

Los delincuentes, según el vecino, generalmente estos sujetos merodean al atardecer, cuando empieza a anochecer, y calculo que habrán entrado a las 21 horas a robarme. «Ahora tenemos que estar enrejados los que ponemos el lomo mientras que los atorrantes andan afuera, esto está al revés el chorro está afuera y nosotros enrejados», se quejó.

Aprovechó para reclamar a Secheep porque en toda la zona del Barrio San Cayetano hay una oscuridad total, «esto ya es cuestión de vida o muerte porque estos delincuentes andan armados y están dispuestos a todo, y con esas armas que me robaron pueden hacer desastres porque se robaron cajas con balas también», aseguró.