Sáenz Peña. El abogado cuestionó la convocatoria a internas del PJ chaqueño para julio de 2027, acusó a la conducción de Jorge Capitanich de excluir a militantes y dirigentes y advirtió que la disputa por las candidaturas podría terminar con sectores compitiendo por fuera del partido. «El peronismo tiene que aspirar a algo más que apostar al fracaso del opositor», sostuvo.
El abogado Dante Moreira lanzó duras críticas contra la conducción del Partido Justicialista del Chaco y la decisión de convocar a elecciones internas para el 4 de julio de 2027. En una entrevista con LT16 AM950, cuestionó la falta de autocrítica por la gestión provincial de Jorge Capitanich entre 2019 y 2023, denunció la exclusión de sectores de la militancia y sostuvo que el cronograma electoral no resuelve la crisis política que atraviesa el peronismo.
Para Moreira, la convocatoria a internas es un intento de descomprimir las tensiones dentro del partido, pero no aborda los problemas de fondo. A su entender, la discusión sobre las candidaturas comenzó a ganar terreno sin que exista un proyecto político claro ni un proceso de diálogo que permita reconstruir la relación entre la conducción y las bases.
«Todos estos problemas no han desaparecido ni con los congresos regionales ni con estas internas. Yo creo que este es un paso más para tratar de que ese cuello de botella que tenía la conducción partidaria no explote por la presión que hay», afirmó.
El reclamo de autocrítica a Capitanich
Uno de los cuestionamientos más contundentes del abogado estuvo dirigido a la falta de revisión de la última gestión peronista en la provincia. Moreira consideró que el PJ debería comenzar por reconocer los errores cometidos y recuperar el vínculo con los militantes que quedaron afuera de las estructuras partidarias.

«Lo ideal habría sido pedir perdón por el gobierno desastroso del 19 al 23. Pedirle perdón a los compañeros, a los militantes, a los que echaron, a los que destrataron», expresó durante la entrevista radial.
En ese sentido, sostuvo que quienes tuvieron responsabilidades durante aquella administración deberían dar explicaciones antes de volver a posicionarse como candidatos.
«Los que formaron parte de ese gobierno y que tienen que pedir perdón no tienen que estar en ninguna lista», sentenció.
Moreira también cuestionó el funcionamiento de los congresos regionales del justicialismo, al considerar que las reuniones no lograron ampliar la participación ni incorporar a los sectores alejados de la conducción.
«Hubo congresos para que se hablen entre ellos. La línea interna que conduce Capitanich ha venido al Chaco a hablar entre ellos, se aplauden entre ellos, se juntan», criticó.
Internas en julio: una fecha que no resuelve la crisis
La decisión de llevar la interna al 4 de julio de 2027 tampoco convenció al abogado. Moreira consideró que falta demasiado tiempo para una definición electoral y advirtió que el peronismo todavía no tiene una estrategia consensuada ni un programa que ordene a los distintos sectores.
«Julio es una vida, realmente es una vida para la realidad del justicialismo, que no tiene claro nada hoy. Si vos me decís que tiene un pensamiento, un plan, una idea, no tiene nada», manifestó.
También puso en duda que una competencia interna pueda garantizar la unidad posterior. Según su análisis, el ganador tendría apenas unas semanas para recomponer relaciones con quienes pierdan y construir una estructura común de cara a las elecciones generales.
Para Moreira, el problema no se limita a la fecha elegida, sino a la ausencia de conducción política para organizar a los precandidatos y definir reglas de competencia aceptadas por todos.
«¿Por qué el peronismo no se ordenó con una mesa de trabajo conducida por Capitanich?», se preguntó.
«El que tendría que estar ordenando esto es Capitanich»
El abogado apuntó directamente al exgobernador y actual senador nacional, a quien atribuyó la responsabilidad central de ordenar la disputa interna y evitar que la multiplicación de precandidaturas profundice las divisiones.
Moreira cuestionó que distintos dirigentes hayan comenzado a posicionarse para la Gobernación sin que exista una mesa política capaz de coordinar sus aspiraciones.
«El conductor es Capitanich, el que tendría que estar ordenando esto es él. Entonces, no le interesa ordenar», afirmó.
En su análisis, la incertidumbre sobre la eventual candidatura del propio Capitanich alimenta la competencia entre dirigentes que buscan ocupar ese espacio. Al mismo tiempo, consideró que la conducción partidaria intenta conservar el control sobre la selección de candidatos sin resolver previamente las diferencias internas.
El abogado planteó además sus dudas sobre la posibilidad de que la interna termine siendo una competencia efectiva entre todos los sectores. En su opinión, el proceso podría derivar en negociaciones para alcanzar una lista de unidad antes de llegar a las urnas.
La advertencia sobre quienes podrían competir por fuera del PJ
Uno de los pasajes más fuertes de la entrevista llegó cuando Moreira recomendó a dirigentes y militantes que evalúen alternativas por fuera de la estructura formal del justicialismo.
Para fundamentar su posición, relató una experiencia personal de 2023, cuando —según contó— Capitanich le pidió que armara una lista para competir en Sáenz Peña. Afirmó que había conformado una propuesta con profesionales y comerciantes, sin funcionarios de aquella gestión, pero que posteriormente se modificó el orden de los candidatos, y se computaron artilugios de tecnócratas que buscaban la no participación de ese grupo.
Moreira sostuvo que sus reclamos no tuvieron respuesta y que finalmente decidió retirar la lista.
«Bajé mi lista, me callé la boca, me fui a mi casa», recordó.
A partir de esa experiencia, advirtió que los dirigentes que participen de la próxima interna podrían encontrarse con obstáculos para competir en igualdad de condiciones.
«Esta experiencia se la doy a todos aquellos compañeros que no se metan en esta interna del PJ. Que dejen que compitan y que armen una estructura de peronismo sincero y que puedan competir por afuera», propuso.
Se trata de una advertencia política que pone en discusión la capacidad del partido para contener a sus diferentes expresiones y evitar nuevas fracturas.
Una crítica al peronismo que apuesta al desgaste del Gobierno
Moreira también cuestionó que la estrategia opositora se apoye principalmente en las dificultades del Gobierno provincial de Leandro Zdero y de la administración nacional de Javier Milei, en lugar de construir una propuesta propia.
A su entender, el PJ necesita presentar un programa de gobierno y ofrecer respuestas concretas a los problemas de la sociedad, en lugar de confiar en que un eventual deterioro de sus adversarios le permita recuperar el poder.
«El peronismo tiene que aspirar a algo más que apostar al fracaso del opositor», sostuvo.
Y agregó que una eventual mejora económica o una reactivación de la obra pública podría dejar sin argumentos a una oposición que no haya construido una alternativa programática.
El planteo de Moreira deja expuesta una discusión que atraviesa al justicialismo chaqueño: cómo definir sus candidaturas para 2027 sin resolver antes las diferencias sobre la conducción, la renovación dirigencial y el balance de la última gestión provincial.
Su advertencia es clara: una convocatoria electoral, por sí sola, no garantiza la unidad. Sin autocrítica, diálogo y reglas de competencia que generen confianza, el PJ corre el riesgo de llegar a la próxima elección con sus diferencias todavía abiertas.
