Sáenz Peña. La exsubsecretaria de Articulación Sanitaria, Mariela Mercadín, hizo un balance en LT16 am950 de sus dos años de gestión, defendió los resultados obtenidos en salud pública y aseguró que uno de los grandes desafíos pendientes es fortalecer la atención en salud mental en el interior provincial.
Tras dejar la Subsecretaría de Articulación Sanitaria del Ministerio de Salud del Chaco, la doctora Mariela Mercadín realizó un balance de los dos años de gestión al frente del organismo y destacó los avances alcanzados en el fortalecimiento del sistema sanitario en el interior provincial, especialmente en la reducción de la mortalidad materno infantil y la presencia territorial de los equipos de salud.
En la entrevista radial, explicó que su decisión de dar un paso al costado respondió a cuestiones personales y al convencimiento de que los cambios de gestión también son necesarios, indicando que «fueron dos años muy intensos y creo que también está bien el recambio para que la nueva gestión pueda continuar y concretar lo que el gobernador solicita al Ministerio de Salud.»
Una Subsecretaría más cerca del interior
Mercadín recordó que la creación de la Subsecretaría de Articulación Sanitaria tuvo como principal objetivo acercar las decisiones y el acompañamiento del Ministerio a los hospitales y centros de salud del interior chaqueño.
Según explicó, el contacto permanente con los equipos sanitarios permitió conocer de primera mano las necesidades de cada localidad. «Quien vive en el interior sabe muchas veces cuán lejos queda Resistencia. Poder sentarnos a tomar mate con el personal y escuchar la realidad de cada servicio fue uno de los mayores logros», sostuvo.
La defensa de los indicadores sanitarios
Consultada sobre las críticas que relativizan la baja de la mortalidad materno infantil por la disminución de los nacimientos, Mercadín fue categórica y calificó ese análisis como técnicamente incorrecto. «Decir que la mortalidad materno infantil baja porque disminuyen los nacimientos es no saber de lo que se está hablando», mencionó sobre dichos de la Oposición.
La médica explicó que el indicador se mide sobre la cantidad de nacidos vivos y que, por lo tanto, una reducción en los nacimientos no implica automáticamente una mejora estadística.
Además sostuvo que la disminución de estas muertes debe ser una política compartida por toda la sociedad, independientemente de las diferencias políticas. Y resaltó que «disminuir la mortalidad materno infantil debería ser una meta de todos los partidos políticos y de toda la sociedad.»
Un trabajo que excede al sistema de salud
Mercadín destacó que la reducción de la mortalidad materno infantil no depende únicamente de los hospitales, sino también de las condiciones sociales y económicas.
Explicó que el cuidado de la embarazada y del recién nacido requiere una articulación entre controles médicos, vacunación, nutrición, seguimiento pediátrico y políticas públicas que garanticen el acceso a la salud. Remarcó que «la mayoría de las causas de mortalidad materno infantil son prevenibles. Por eso cuanto más invirtamos en vacunas, nutrición, educación y controles, mejores resultados vamos a tener.»
Los operativos sanitarios, una política clave
Durante la entrevista, la exfuncionaria destacó el impacto de los operativos sanitarios realizados en zonas alejadas del Chaco, especialmente en El Impenetrable y los Bajos Submeridionales.
Afirmó que esas intervenciones permitieron garantizar controles obstétricos, ecografías, estudios preventivos y acceso a métodos anticonceptivos en comunidades con escasa cobertura sanitaria. «Los operativos siempre tuvieron una fuerte impronta obstétrica, ginecológica y pediátrica. La continuidad de ese trabajo fue uno de los factores que ayudó a mejorar los indicadores», afirmó.
Según sostuvo, incluso El Impenetrable, históricamente una de las regiones con peores índices sanitarios, hoy registra una tendencia sostenida de mejora.
El reconocimiento a los agentes sanitarios
Mercadín atribuyó buena parte de esos resultados al trabajo cotidiano de los agentes sanitarios y, especialmente, de los agentes bilingües que trabajan junto a las comunidades indígenas.
También recordó la transformación cultural que observó durante más de dos décadas de trabajo en terreno; en ese sentido apuntó: «Hoy son las propias mujeres mayores de las comunidades las que llevan a sus hijas y nueras a realizar los controles de embarazo. Ese cambio cultural es enorme y muy reconfortante.»
El desafío pendiente: fortalecer la salud mental
Al hacer un balance de su gestión, Mercadín reconoció que uno de los proyectos que no pudo desarrollarse plenamente fue la ampliación de los equipos de salud mental en el interior provincial.
Consideró que el aumento de las problemáticas vinculadas a adolescentes, adultos y adultos mayores exige una mayor presencia de profesionales. «La salud mental es uno de los desafíos más importantes que quedan por delante. Incorporamos muchos psicólogos en el interior, pero todavía hace falta fortalecer los equipos para brindar una mejor respuesta», agregó.
Regreso a la actividad médica
Tras su salida de la función pública, Mercadín confirmó que retomará la atención de pacientes en el ámbito privado a partir del 1 de julio, luego de unos días de descanso. «Me incorporaré nuevamente al consultorio. Los pacientes estaban ejerciendo una presión importante para que volviera», dijo, y cerró la entrevista agradeciendo el acompañamiento recibido durante su gestión y manifestó su disposición para seguir colaborando desde el lugar que le toque ocupar.

