Buenos Aires. El informe de la UIA reveló además que casi la mitad de las empresas tuvo dificultades para afrontar pagos y que la retracción del consumo interno sigue siendo el principal problema del sector industrial.
La mejora de algunos indicadores económicos y la desaceleración de la inflación todavía no alcanzan para aliviar la crisis que atraviesa gran parte de la industria argentina. Una encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) reveló que casi la mitad de las empresas tuvo problemas financieros durante abril y que la caída del consumo interno sigue siendo la principal preocupación del sector.
La cabeza de la preocupación empresaria está puesta en la retracción de la demanda. Según el relevamiento, realizado sobre 748 firmas de todo el país, el 49,7% señaló la baja del consumo como el mayor problema que enfrenta actualmente la actividad industrial. Muy por detrás quedaron el aumento de costos, con el 21,3%, y la competencia de productos importados, que comenzó a ganar peso entre las inquietudes del sector.
Ventas y producción en baja
Los números reflejan un escenario de enfriamiento económico para buena parte del entramado productivo. El 45,5% de las empresas aseguró que sus ventas en el mercado interno cayeron durante el período analizado y el 38% informó una disminución de la producción.
La situación golpea con más fuerza a las pequeñas y medianas empresas. Más de la mitad de las pymes consultadas afirmó que vendió menos que en el trimestre anterior, mientras que el 43,9% reconoció una caída en sus niveles de actividad. Además, el 22,4% de las firmas indicó que redujo personal.
Empresas con dificultades para pagar
La menor actividad también impactó de lleno en la capacidad financiera de las compañías. El informe de la UIA mostró que el 44,9% tuvo problemas para afrontar al menos uno de sus compromisos de pago, entre ellos impuestos, servicios, salarios, obligaciones financieras o proveedores.
Incluso, un 6,1% admitió atrasos simultáneos en todos esos rubros, uno de los niveles más altos registrados en los últimos años.
Los principales inconvenientes se concentraron en el pago de impuestos y proveedores. Frente a ese escenario, muchas empresas recurrieron al endeudamiento o a financiamiento de corto plazo para sostener la operatoria diaria.
Crece la preocupación por las importaciones
Otro dato que encendió alertas en el sector fue el aumento de la preocupación por la competencia externa. El 15,6% de las empresas ubicó a las importaciones como su principal problema, una cifra muy superior a la registrada un año atrás, cuando el tema tenía escasa relevancia en las encuestas industriales.
El deterioro del consumo, la caída de la actividad y la mayor presión de productos importados también impactaron en las expectativas empresarias.
Más de siete de cada diez firmas consideraron que la situación de su sector es peor que hace un año y casi dos tercios opinaron que la economía argentina empeoró respecto de 2025.
Recuperación más lenta
El Monitor de Desempeño Industrial (MDI) se ubicó en 43,5 puntos y mostró una leve mejora frente al trimestre anterior. Sin embargo, el indicador continúa por debajo de los 50 puntos que marcan el límite entre expansión y contracción de la actividad. Además, quedó 2,2 puntos por debajo del nivel registrado en abril de 2025.
En ese contexto, las expectativas de recuperación comenzaron a moderarse. Menos de la mitad de las empresas espera una mejora de su situación económica durante este año.

