• Home »
  • Política »
  • Desmontes: Carrocino pretende ocultar la realidad crítica de la destrucción del monte nativo

Desmontes: Carrocino pretende ocultar la realidad crítica de la destrucción del monte nativo

Sáenz Peña. El director de Bosques del Chaco salió a «sobarle el lomo» al Gobernador por el decreto que suspendió las actividades. Habla de 20 mil hectáreas anuales cuando un informe Greenpeace desnuda otra realidad. Solo en 2018 serían 34 mil hectáreas, de las cuales 14.744 hectáreas eran bosques protegidos.

Emanuel Carrocino mencionó en una nota que en Chaco hay planes de restauración de bosques, y que mediante estos (que se realiza con fondos nacionales) se busca darle vida a bosques muertos reemplazando árboles que son viejos y dejan de ser funcionales al ecosistema. «A esos montes se los rejuvenece”, detalló.

Por otra parte menciona que en el 2018 en el Chaco se llegó a los 50 planes en alrededor de mil hectáreas, apenas mil hectáreas cuando Greenpeace  habla de un desmonte de 34 mil hectáreas.

El Gobierno de Peppo disfraza la realidad y dice, así lo aclara Carrocino (el máximo responsable del área que debe hacer los controles) que asegura que los permisos de desmonte se dan con la condición de que la madera sea utilizada en la industria del carbón, del tanino o del mueble y no sea quemada. «Éstas industrias tienen consumo social y generan mano de obra local», dice para justificar  la realidad crítica de la destrucción del monte nativo.

En su reporte anual sobre el estado de la deforestación en el norte argentino, la organización ambientalista Greenpeace reveló datos alarmantes. De acuerdo a las comparaciones realizadas por medio de imágenes satelitales, se comprobó que entre enero y diciembre de 2018, en el Chaco se deforestaron casi 34 mil hectáreas, una superficie equivalente a 46 mil veces el campo de juego del estadio de River Plate. De estas, más de 14 hectáreas eran de bosques protegidos. Pero ese dato el Gobierno de Peppo lo oculta, y Carrocino con gacetillas de prensa trata de contarle a la ciudadanía una realidad distinta. Por eso Peppo se vio obligado a firmar un decreto.