Sáenz Peña. En una intensa entrevista, de un ciclo que se viene para poner sobre relieve las aspiraciones y la visión de la política, en la óptica de algunos dirigentes, dialogamos con Eduardo Aguilar #CaminoAl2027. Lee y escucha la entrevista de Voces de la Jornada en LT16.
Fernández: Estamos con el licenciado Eduardo Aguilar. ¿Cómo le va? tanto tiempo Eduardo. Gracias por la entrevista.
Eduardo Aguilar: ¿Cómo está Horacio? Gracias a ustedes.
Fernández: Bueno, me encontré ayer con una publicación suya resaltando esto que yo mencionaba como agenda de temas. Hablamos de las precandidaturas, los que se bajan, los que se suben. Usted dijo algo interesante ahí, yo también lo he manifestado en una nota: para mí esto es una estrategia que ya conocida del ex gobernador y actual senador Capitanich, que consiste en decir: saco a los muchachos a caminar y después está el operativo clamor ese de “la gente me pide a mí”; eso pareciera.
Eduardo Aguilar: Y sí, efectivamente, es así, si las encuestas le dicen que tiene la mínima chance de ganar Capitanich no le va a suceder el poder a nadie, a lo sumo lo puede prestar como hizo con Peppo poniéndose en la intendencia de Resistencia para volver a los 4 años. En ese sentido, Capitanich es de las grandes posibilidades frustradas del Chaco, porque pudiendo ser un líder modernizador terminó repitiendo el viejo caudillismo. Teníamos que ir para Santa Fe o Córdoba y nos fuimos para Formosa, en el sentido político digo.
Siempre puede ser diferente, quizás esta vez lo sea, pero la verdad es que no se construye una sucesión de esa manera. Porque en principio para que alguien pueda sacar más votos o votos distintos a los de Capitanich, debería hablarle a sectores sociales distintos a los que ya llega Capitanich. Yo prefiero no hablar de las cualidades personales de los candidatos, seguramente son buenas personas y me parece legítimo que cada uno aspire a lo que quiera, no conozco a ninguno en profundidad. Pero construir una sucesión requiere en primer lugar que alguien interpele a sectores sociales distintos a los que llega el líder que se va, dejar que esa persona pesque en una pecera diferente, y después además el líder anterior tiene que hacer un esfuerzo sincero para transferirle los sectores a los que él representa y la estructura que se referencia en él.
Pero ¿quién de los candidatos anunciados por Capitanich, y es más, quién adentro del PJ, representa a un sector social distinto al de Capitanich? Nadie. Esa es la verdad. Pensemos lo siguiente: el PJ pierde por 30.000 votos en Resistencia, por más de 10.000 en Sáenz Peña, por otros 10.000 cuando sumas todo el Sudoeste, y después aunque gane todas las intendencias, no le alcanza para ganar las elecciones. Eso viene pasando. Esos son los territorios de la provincia donde hay una gran confluencia de sectores medios, gente independiente, un electorado no peronista. Ahí perdés por 50.000 votos en total ¿Qué candidato del PJ tiene la capacidad de ir a hablarle a ese electorado al que Capitanich hace mucho ya no llega o por el que es directamente rechazado? Nadie, porque nadie representa algo distinto a Capitanich. ¿Por qué? Porque justamente él se encargó de anular esas diferencias previamente, de anular los debates, la diversidad de posiciones internas. Entonces, cuando un candidato se desgasta, si vos querés construir una sucesión que pueda interpelar a distintos electorados y tratar de ganar, hubieras tenido que permitir un partido que tenga debates internos, posiciones distintas, no un liderazgo personalista y excluyente. Porque después cuando la gente se cansó de vos y de los que te hacen el coro, el partido queda agonizante. A esto lo vengo diciendo desde 2015.
Y después tenés que hacer un esfuerzo sincero de transferir los votos y el poder. Porque si los intendentes van a seguir respondiendo a vos, si la lista de diputados la vas a armar vos, y bueno, la gente se da cuenta que estas construyendo un títere. Eso no es una sucesión. Es lo que tantas veces hizo Cristina Kirchner, no? Como no puede ir como candidata porque no le dan los votos, elijo a Scioli, pero le voy a poner el vicepresidente y le voy a poner el gobernador de la provincia de Buenos Aires. O sea, está eligiendo a alguien para no dejarlo gobernar. O elijo a Alberto Fernández, pero yo voy a dominar la Cámara de Senadores, la Cámara de Diputados, el Vicepresidente y el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires. Entonces, querés a alguien que no gobierne, querés un títere, no una sucesión.
Pero esto en el Chaco es menos creíble todavía, porque Capitanich sí puede comeptir, aunque ya está desgatado y sin nada nuevo para ofrecer, puede ser candidato, y con chances. O sea que, creo que lo que él está haciendo es simplemente corriendo los tiempos. Y es muy evidente: hoy vi unas declaraciones suyas en que decía, los candidatos “tienen que demostrar su vocación”. Pero eso es un ninguneo total. Es como que le está diciendo a los chaqueños, “tranquilos, que yo los voy a controlar a ver si estos muchachos realmente tienen vocación”. ¿Pero quién es él para tomar el examen de vocación a nadie? Es un delirio total.
Fernández: Es más, trascendió que en la reunión de Plaza le entregó un libro o le sugirió bibliografía a los precandidatos para que…
Eduardo Aguilar: Pero eso es todo verso Horacio; verso absoluto. Les da un libro, ¿y después les va a tomar examen? ¿Vas aprender a gobernar con un libro? ¿Qué pavada es esa? Es una forma de ningunear a los dirigentes. Una falta de respeto para ellos y para los chaqueños. El mensaje para los chaqueños es “no se preocupen que yo les voy a decir a estos chicos como tienen que gobernar”. Es una falta de respeto a la democracia. Y es una lástima esto, porque Capitanich parecía alguien que podía modernizar al peronismo. Cuando me invitó a participar en su gobierno en 2007, yo me sumé con esa esperanza, pero se termina reproduciendo lo peor del viejo caudillismo. Es una experiencia fallida. Si no se construyen buenos partidos, procesos colectivos, no hay progreso. El progreso nunca depende de una persona ni de un caudillo. Depende de los procesos colectivos y de las buenas instituciones. Y esto también lo debe entender la sociedad, porque ya va siendo hora que dejemos de buscar a salvadores iluminados. No existen, nadie nos puede traer recetas mágicas que solucionen los problemas de la noche a la mañana sin esfuerzo.

Fernández: De hecho, el otro día hablábamos con el diputado Slimel y nos decía que tuvo la posibilidad de charlar con Capitanich y que en realidad, lo que se salió a decir (porque no lo dijo Capitanich, lo dijeron los que participaron de una reunión o de una supuesta reunión con él), no tenía nada que ver con la realidad de lo que se habló, no había nada de eso; es decir, cada uno interpretó la reunión como quiso .
Eduardo Aguilar: Pero obviamente que es así. O sea, todos los que están o estuvimos en el PJ conocemos de memoria que eso es así. Está bien, los muchachos se van a largar a caminar, eso los va a hacer más conocidos, seguramente van a ganar conocimiento para más adelante. y eso está bien. Pero cuando llega el momento de la verdad, y lo sé porque yo hice campañas recorriendo la Provincia como parte del gobierno de Capitanich, cuando llega el momento, vos te vas a ver a los intendentes, a los principales referentes, y les decís, “che, me gustaría que me acompañes en una interna, que construyamos una alternativa” y ellos te responden “¿Y Coqui qué dice?” (risas). Porque también conocen de memoria el juego.
Fernández: Sí, es así.
Eduardo Aguilar: Totalmente. Y a ese juego lo conocemos de memoria los que están o estuvimos en el PJ. Todo eso es verso. Porque cuando llegue el momento, si las encuestas le dan la mínima chance, el mismo Capitanich va a mandar a algunos intendentes a que salgar a pedir que sea candidato, que le armen el operativo clamor, su 17 de octubre, que digan que el único que da seguridad de arrastrar votos en sus localidades es él, y toda la música de siempre.
Pero el tema no es ese, en la localidades los intendentes ganan por su propia gestión. El tema es Resistencia, Sáenz Peña, el Sudoeste. El tema es que para ganar tenes que sumar al no peronismo, al independiente, que incluso hasta desconfía del peronismo y su dirigencia y sus últimas gestiones. Y si ahí se pierde por 50.000 votos y nadie dice una palabra distinta a la de Capitanich, ¿cómo va a cambiar eso?
Vamos al ejemplo más claro y concreto, ¿algún candidato del PJ se anima a decir: “yo creo que Cristina Kirchner no debe ser indultada. Ese es un tema de la justicia y la política no tiene por qué meterse”. ¿Alguien se anima? Estamos hablando de gente que quiere ser gobernador, que debe tener posiciones sobre los temas nacionales. Yo estoy convencido de que eso es lo correcto, lo que hay que decir, pero ninguno se va a aminar a decirlo, aunque lo piense, porque si lo hace Capitanich lo excomulga porque daña su posición nacional. Entonces, ¿qué candidato querés construir?
Fernández: No, son todos bastante cristinistas aparte.
Eduardo Aguilar: Y entonces, ¿con qué discurso van a ir a juntar votos a Resistencia o a Sáenz Peña? Si dicen lo mismo que Capitanich, ¿por qué los votaría alguien más? Y si dicen lo contrario no tienen permiso para “salir a caminar”.
Fernández: Claro, es un problema.
Eduardo Aguilar: Es así. Si vos no los dejás representar a ningún sector social distinto al tuyo, no van a juntar más votos que vos. Este es el problema. Mire, Pepe Mujica, un dirigente ese sí con mayúsculas, hizo el proceso contrario como ex presidente de Uruguay. Formó un partido, llegó al gobierno, y construyó una sucesión, pero no como un conductor que te toma examen de vocación o te manda a leer un libro. Dejó que surja una sucesión diferente a él, lo apoyó, y hoy gobierna al Uruguay, lo gobierna el Frente Amplio con Yamandu Orsi, que no es lo mismo que Mujica pero con principios comunes. Mujica decía algo muy sabio en relación a esto: vos al gran dirigente no lo ves porque “supo llegar”. Porque llegar le puede pasar a cualquiera, por ahí por un golpe de suerte. De hecho, Zdero capaz que no llegaba sin el caso Cecilia. Por eso decia Mugica: vos al gran líder lo ves cuando el tipo se sabe ir a tiempo y le deja a la sociedad y a su partido alguien mejor que él, alguien que lo suceda con ventaja. Porque ahí recién se puede decir que ese líder supo transformar su ego en un proyecto colectivo. Y la política es eso: proyecto colectivo. Pero Capitanich nunca pudo pasar de su propio ego, esa es la verdad. Y ese es la trampa en la que está el PJ del Chaco desde hace mucho tiempo.
Fernández: Eduardo, también vuelve a discutirse el tema de las primarias. Ahora quienes antes las defendían quieren suspenderlas y quienes antes las cuestionaban las reclaman. Algunos incluso plantean que deberían existir, pero sin ser obligatorias. ¿Cuál es su opinión?
Eduardo Aguilar: Ese es un tema que llegué a conocer bastante porque yo fui el impulsor de la ley de primarias en el Chaco, en 2012. Tomamos la ley nacional, le hicimos modificaciones —por ejemplo, que la publicidad en la vía pública fuera igualitaria, lo que la justicia electoral nunca hizo cumplir; también bajamos el porcentaje piso para que los partidos chicos no queden afuera en primera ronda— y la presentamos. Y fue aprobada. Después realicé algunos trabajos académicos estudiando las primarias en el Chaco y en otros países.
Lo primero que hay que decir es que el que tiene la sartén por el mango, el que está en el gobierno, no quiere primarias, ¿por qué? porque las primarias ayudan a organizar a la oposición, a que no se divida. El que está en el gobierno no tiene problemas, porque es muy difícil competir contra un gobierno en la Argentina, dado que no hay ningún control serio de nada, y en particular del gasto electoral que hace el Estado. El gobierno tiene una capacidad de gasto ilimitada en lo electoral. Si alguien levanta la cabeza en su partido para competir, por ejemplo contra Zdero, cualquier gobernador lo llama y le dice “vení, bajate de ahí”, le da tres contratos, algún puesto en un organismo del estado y listo, se terminó la candidatura opositora. ¿Quién va a sacar la cabeza? El gobierno puede desactivar cualquier competencia, tiene todas las cartas. En Argentina los gobiernos tienen una enorme ventaja porque no existe un control efectivo sobre el uso de los recursos políticos. Entonces, ¿cómo vas a competir contra todo el Estado si vos no tenés un mango? Antes de que empieces a hablar para sumar un aliado el gobernador ya te lo robó con un contrato de obra. Es más, muchos vienen a hablarte nada más que para que el gobierno los llame y les ofrezca algo. Es así. En política todo eso se sabe de memoria.
Por eso, al mirar los datos, se ve que cuando hubo primarias bajo gobiernos peronistas, la lista impulsada por Capitanich obtenía cerca del 90% de los votos. Y algunos “opositores internos” se anotaban para que después los llamen, y valorizar de esa manera su acompañamiento en la elección general. Contra el gobierno no hay competencia interna real.
Sin embargo, el radicalismo en la oposición, desde 2013, siempre hizo muy buenas PASO, muy competitivas, y eso lo ayudó a no dividirse. Zdero ganó una interna muy competitiva frente a Polini, y esa victoria le dio legitimidad, por eso logró sumar los votos de Convergencia Social y llegar a la gobernación. Aparte del caso Cecilia, seguramente Zdero no sería gobernador si no hubieran existido las PASO. Por eso me parece hipócrita que se las quiera eliminar ahora cuando se está en el gobierno, mientras se las utilizaba con provecho cuando se estaba en la oposición. Yo llegué usando una escalera, y ahora rompo la escalera para que los otros no puedan subir.
Por supuesto que tiene que haber primarias; y además deben realizarse con boleta única. Es increíble que el Chaco todavía no haya aprobado boleta única para las PASO y las generales. Hay un acuerdo implícito de UCR y PJ de no tener boleta única porque con eso sacan de la cancha a los partidos más chicos y usan sus estructuras metidas en el Estado para financiar boletas y fiscales. La democracia está desprestigiada y en vez de mejorarla la denigran aun más con reglas que ya son viejas, que restan transparencia. Lo otro es la fecha de las elecciones. Tiene que haber una ley fijando una fecha inamovible para las elecciones. Septiembre las generales, agosto las PASO. Un gobernador no puede convocar cuando quiere a las elecciones, como hizo Zdero en 2025 que para el recambio legislativo de diciembre llamo a elecciones 7 meses antes, en mayo, con el objetivo de agarrar desarmada a la oposición. Todas esas manipulaciones electorales hay que desterrarlas. Hay que ser más serios, no más bananeros. Seguimos con prácticas, “vivezas”, “ventajitas”, que son de cuarta, en lugar de tratar de modernizar y mejorar el sistema para que la gente vuelva a creer en la política.
Fernandez: ¿Y tiene que ser obligatoria la primaria? ¿Tienen que seguir siendo obligatoria?
Eduardo Aguilar: Tienen que ser obligatorias, por supuesto. Tiene que ser obligatoria para los partidos aunque no haya competencia, porque si no un partido grande puede mandar a votar a la interna de otro partido para que salga elegido el peor candidato. Por eso son simultáneas. Y tiene que ser obligatoria también para la gente, porque si no es imposible que la diligencia renovadora le gane a los aparatos partidarios. Justamente por eso yo la impulsé en el Chaco, para sacarle peso a los aparatos partidarios. Por eso también son buenas las PASO oficiales, controladas por el Estado, porque en una elección común a los fiscales los pone el aparato partidario, y entonces es imposible ganar. En cambio las PASO están fiscalizadas por el Estado y todo es mucho más transparente. Nosotros tenemos que hacer todo lo posible para que se renueve la dirigencia política y las PASO son un instrumento para eso porque esta dirigencia política es un fracaso absoluto.
Por eso tienen que haber PASO y tienen que ser PASO reforzadas, con boleta única e igualdad estricta de publicidad electoral, porque si no se hace imposible competir en política. ¿Cuánto sale hoy una campaña a gobernador del Chaco? Ni siquiera podés hablar por menos de 500 millones de pesos. Por eso la gente honesta no quiere meterse en política ni loca, y así jamás tendremos renovación. Lo que hay que hacer por lo tanto es bajar todos los costos de competencia, boletas, fiscales, pero sobre todo regulación de la publicidad en los medios de comunicación y en la vía pública. Hoy un grupo de personas normales no puede ni siquiera soñar con hacer una campaña electoral.
Pero en términos de renovación de la dirigencia, y con esto vuelvo a lo que hablamos antes, necesitamos en el Chaco una reforma constitucional, para que se pueda ser gobernador solo dos veces y nunca más. En todo caso, después se puede pasar a legislador nacional, pero no ha Diputado provincial mi intendente, porque ahí aparece la tentación de qué el gobernador quiera poner un tonto que se deje dominar y le cuide el sillón por cuatro años. Y en vez de renovación se va formando un caudillismo que destruye los partidos políticos y deteriora a la democracia. Fijate que después de 20 años no surgió nadie en el PJ debajo de Capitanich, así como no pudo surgir nadie a nivel nacional debajo de Cristina Kirchner.
Fernández: Porque no se permite, digámoslo, hay una planificación para que así sea, claro.
Eduardo Aguilar: Exactamente. Es por eso que los norteamericanos reformaron la Constitución con la enmienda 22. Sólo se puede ser presidente dos veces y después ya no se puede ocupar ningún otro cargo público. Fijate lo de Obama, ¿qué hubiera pasado si no existía esa regla? Obama se fue del gobierno con el 60% de popularidad. Si lo dejás seguir compitiendo, hoy ya no habría partido demócrata, habría “obamismo”. Y es lo que pasa en la Argentina. Como permitimos que los lideres nunca se vayan, lo único que tenemos es personalismo, caudillismo. Y el caudillo siempre se rodea de obsecuentes y nunca deja surgir a nadie que lo reemplace. Entonces después aparece alguien que dice yo voy a ver si vos tenés la vocación, si sabes caminar …¿y vos quién sos para evaluarme? Pero andate a tu casa, dejate de hinchar. Por eso necesitamos una reforma constitucional que diga dos veces y nunca más, y después andate a tu casa.
Fernández: Eduardo, a mí me parece bien que quienes tienen aspiraciones electorales empiecen a caminar y a mostrarse con tiempo, y no recién unos meses antes de la elección. Ahora bien, viendo a algunos de los que ya se posicionan como precandidatos, ¿Usted siente que están realmente conectados con la realidad que vive la gente todos los días? Porque a veces da la impresión de que recorren, hablan y se muestran, pero sin terminar de involucrarse con los problemas concretos de la sociedad, como si todavía estuvieran viviendo dentro de una especie de burbuja.
Eduardo Aguilar: Mirá, yo te puedo hablar de mi experiencia. Uno necesita tener dos cosas al mismo tiempo: hay que tener una visión de la provincia, una visión de los problemas y de sus posibles soluciones, y a la vez hay que caminar mucho y tomar contacto con la gente, en las escuelas, en los hospitales, en las comisarías, en la fábricas, en los campos. Son las dos cosas al mismo tiempo. Porque tomar contacto con la gente te va a hacer sentir los problemas, pero no te va a dar la soluciones. A eso tenés que pensarlo. Tenes que estar formado. Y a la vez tenés que pensarlo viendo los problemas reales. Pero esto no quiere decir ir a una escuela el día del cumpleaños de la escuela. Tenés que ir un día común a ver cómo se da clase, tenés que ir a un hospital sin avisar a ver si los médicos están, a ver si hay medicamentos, tenés que ir a la comisaría a la siesta cuando no está el comisario y hablar con el policía de base. Y a todo esto lo tenés que complementar conociendo los números reales de la Provincia. Porque cuando salís a caminar son tantas las necesidades que podés terminar prometiendo cualquier cosa. Eso es lo que le pasó a Zdero con la cláusula gatillo. Cualquiera que conozca los números de la provincia piensa: ¿pero cómo va a hacer para pagar la cláusula gatillo cuando la inflación suba y la coparticipación caiga? Y eso es algo que en la Argentina pasa año por medio. ¿Cómo se le ocurre prometer eso si es obvio que no lo va a poder cumplir?
Entonces no es salir a caminar para la foto, ir a regalar una bandera a una escuela. Tenés que desarrollar una visión seria de las transformaciones que necesita el Chaco. Y eso lleva años de formación. No es “salir a caminar” a la bartola. Porque, yo puedo ir mañana a tomar mate y comer una torta frita con doña María en El Sauzalito. Linda foto, todo muy simpático. Pero en el 2027, si te toca llevar al gobierno, no te podés sorprender De que no haya un mango. Vos tenés que saber que el 100% de la coparticipación está puesta a pagar salarios, y encima los salarios están atrasados. Vos tenés que saber que si el gobierno nacional no te manda para obra pública, qué vas a hacer? ¿Dedicarte 4 años a tapar baches como Zdero?
Entonces, hay que tener claro que es compleja la política, por supuesto que hay que caminar, pero se requiere conocer los números y se requiere formación para tener una visión de las transformaciones profundas que necesita el Chaco y de lo complejo que es hacerlas.
Fernández: No se ve mucho de eso.
Eduardo Aguilar: No se ve, efectivamente. Tan poco se ve que cuando vos mirás el radicalismo y el peronismo del Chaco, yo siempre me pregunto, ¿en qué difieren?¿Tienen una visión distinta de cómo hay que reformar la justicia o el sistema de elección de jueces? No. ¿Tienen una visión distinta de cómo hay que transformar el sistema educativo? No. ¿Tienen una visión distinta de cómo hay que reformar el sistema de salud? No. ¿De cómo hay que cambiar las políticas sociales? No. ¿De cómo hay que cambiar los procesos electorales? No. Entonces, ¿en qué difieren el PJ y el radicalismo en el Chaco? Al final, con perdón de la expresión, no difieren en un pomo; porque no escuchás a nadie que te diga: yo quiero cambiar el sistema de elección de jueces para que deje de ser a dedo y piensen mucho más los antecedentes y no el amiguismo con los políticos; o quiero cambiar el financiamiento de las campañas para que la publicidad sea igualitaria y la boleta sea única; o quiero cambiar el sistema de salud, con otra ley de recupero, para que los hospitales del interior dejen de derivar y atiendan ahí y cobren lo que corresponde por atender ahí, en el lugar. Entonces, si no tenés una visión profunda de los problemas parece que querés ser gobernador porque es parte de una carrera, o porque tu abuela no te mimó lo suficiente y querés que tu nombre salga en los diarios, un ego mal curado. ¿Y después? ¿y si se cumplen tus deseos y te toca sentarte ahí? te vas a querer pegar un tiro, porque mirá, sentado ahí, cuando llegue el momento de pagar los sueldos y la coparticipación no te alcanza…no vas a saber dónde esconderte…ya no hablemos de obras.
Fernández: Sí, se ha visto en distintas gestiones, ¿no? Toda figura que ha llegado a la gobernación ha tenido un cambio de mirada, un cambio de pareceres. Y después no le saben explicar a la sociedad por qué tienen el cambio. Porque en realidad descubren la verdad cuando destapan la olla y ven el contenido.
Eduardo Aguilar: Es porque se hace política sin conocer los números de la Provincia, Horacio. Eso es como hablar de política en el aire. A la gente hay que decirle las cosas como son. Y ahí es donde entra la sociedad, porque los chaqueños deben tener claro que las soluciones no son fáciles. Mire, yo fui el que planteó por primera vez la cláusula gatillo en el Chaco. La expliqué escuela por escuela a los docentes; pero les dije: la cláusula gatillo que yo propongo es con salarios atados a la coparticipación, no a la inflación, porque puede ser que la inflación suba y la coparticipación caiga, eso es muy común en la Argentina, y en ese caso no les voy a poder cumplir. Entonces, prefiero no mentirles. La cláusula gatillo que yo propongo, lo hice ya en 2015, en 2019, es atada a coparticipación. Pero la gente está tan mal, le cuesta tanto llegar a fin de mes, extraña tanto progresar, que a veces vota al que le promete más. Después apareció Zdero, les propuso gatillo atada a inflación y lo votaron a él. Pero la sociedad también tiene que saber que no hay soluciones de la noche a la mañana, que el Chaco está en una situación apretada, que con la coparticipación que alcanza para pagar los sueldos, y si la Nación, como hace ahora este gobierno, desprecia la obra pública, y no te manda para hacer obras, acá con lo que queda no podés ni siquiera tapar baches.
Fernández: Bien, lo último que quiero preguntarle es cómo sigue su relación con Claudia Panzardi y qué hay de este proyecto que han configurado juntos en la elección anterior. ¿Sigue adelante eso?
Eduardo Aguilar: Yo creo que debe seguir adelante. Nosotros le dijimos a la gente que no iba a haber pactos con Zdero ni con Capitanich, y de mi parte no habrá pactos con Zdero ni con Capitanich. Luego obviamente podemos tener diferencias. Claudia por ejemplo opina de la interna del PJ, yo ahí no me meto, yo hablo de una necesidad de renovar la política y de limitar el caudillismo, sea el PJ, la UCR. Renovar la dirigencia política en general. Por otro lado, como intendente ella debe tener relaciones institucionales con Zdero. Pero yo no puedo dejar de decir que Zdero es hoy por hoy aliado pleno de Milei, y que está apoyando a ojos cerrados y con las dos manos políticas nacionales que son muy nocivas para el Chaco. Eso no lo puedo dejar de decir y no lo voy a dejar de decir. Sería hipócrita que yo no marque estas diferencias, pero reitero: nosotros le dijimos a los chaqueños que este es un proyecto que viene para quedarse y que no habría pactos con Zdero ni con Capitanich. Y yo sigo en el mismo lugar. Aunque obviamente que es difícil, no? Porque la verdad es que si el año que viene no hay boleta única en el Chaco es un problema enorme para cualquiera pensar en cómo hacer para competir, cómo hacer para hacer frente a una campaña.
Fernández: Claro, tal cual. Bueno, Eduardo, gracias por charlar con nosotros.
Eduardo Aguilar: Muchísimas gracias, espero que haya sido de interés. Un saludo para todos.
ESCUCHA LA ENTREVISTA A CONTINUACIÓN:

