El futvoley se consolida en Argentina

Si hay un deporte que conquiste a ciudadanos de todas las edades y clases sociales, ese sin duda es el fútbol. El deporte rey mueve a cientos de miles de seguidores en el país y es la disciplina que cuenta con un mayor número de federados.

El fútbol forma parte de nuestra cultura, de nuestras raíces, de lo que somos, aunque lamentablemente en ocasiones esa pasión se lleve hasta los extremos. No hace falta echar la vista muy atrás para encontrar un caso en el que la magia del fútbol quedó eclipsada: en la final de la Copa Libertadores, que enfrentó al Boca y al River, tenemos un claro ejemplo de ello. 

Con todo, y más allá de aquellos que con sus conductas radicales enturbian los encuentros, el fútbol continúa siendo un deporte de cabecera no solo acá en la Argentina, sino en todo el mundo. Esto ha llevado a que sean muchos los que buscan crear disciplinas que aúnen lo mejor del fútbol con elementos de otros deportes. Este es el caso del futvoley, una disciplina deportiva que está tomando fuerza en nuestro país, especialmente en las regiones costeras.

Tal y como recoge su propia denominación, el futvoley es un deporte que fusiona técnicas del fútbol y del voleibol, y que principalmente se practica en campos construidos sobre la arena de la playa, aunque también los hay con pavimento de hierba e incluso de hormigón. A grandes rasgos, el futvoley sigue el mismo sistema de juego que el voleibol, lo que se busca es que el balón caiga en el campo contrario. Sin embargo, mientras que en el voleibol solo se permite el uso del tronco superior para anotar estos tantos, en el futvoley se debe colar la bola en el campo del rival empleando cualquier parte del cuerpo a excepción de las manos y los brazos. 

Como tal, el origen del futvoley se sitúa en las playas de Río de Janeiro, en donde en la década de los 60 un grupo de amantes del fútbol comenzó a practicarlo para burlar la prohibición de jugar al deporte rey en la playa. Así, en lugar de porterías, estos aficionados se valieron de una red de voleibol y comenzaron a pasarse el balón de un lado del campo al otro haciendo chilenas y complejos toques de balón. Con el tiempo, el deporte se expandió por todo Brasil y otros países como Paraguay, Francia o Portugal. En España el futvoley consiguió un amplio reconocimiento de la mano de Miguel Ángel Hernández Nodrid, siendo el club San José y la Asociación Española de Futvoley & Futvoley España las instituciones que más han promocionado el deporte desde 1993. De hecho, este país es pionero a nivel europeo gracias a la fundación en 1996 de la Asociación Andaluza de Futvoley, la primera institución dedicada íntegramente a este deporte en todo el Continente. 

La llegada del futvoley a las payas argentinas no es sino la confirmación del amplio abanico de disciplinas deportivas que triunfan en el país.

En Argentina, el futvoley ha ido penetrando de manera lenta en la sociedad. Sin embargo, en los últimos años se han llevado a cabo diferentes actividades promocionales con el objetivo de visibilizar esta práctica deportiva que cuenta ya con miles de jugadores en diferentes partes del mundo, siendo Brasil el país que más adeptos aglutina. Entre ellas, destaca la creación de la Asociación de Fútbol-Voley Argentina (AFVA) de la mano de Martín Scaparone, una institución que el pasado año se encargó de realizar una gira de promoción por la costa del país. Gracias a la gran acogida de este evento y al apoyo de diferentes marcas comerciales como Gatorade, TNT Sports, Procer o Swiss Medical Group, la AFVA recién viene de organizar el primer torneo internacional de futvoley en arena argentina. La competencia tuvo lugar en Pinamar y en ella participaron jugadores de cuatro países diferentes: Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay. Este último se alzó con el primer puesto, mientras que los representantes uruguayos se llevaron el segundo y el tercer premio. 

La llegada del futvoley a las payas argentinas no es sino la confirmación del amplio abanico de disciplinas deportivas que triunfan en el país. Hace unos años, por ejemplo, el póker era una práctica minoritaria, y ahora la Argentina cuenta con algunos de los mejores jugadores del mundo en este deporte mental. Iván Lucá y Nacho Barbero son dos de los referentes nacionales que pueden presumir de haber ganado más de 3 millones de dólares sobre los tapetes. La bonaerense María Constanza Lampropulos, por su parte, es la figura femenina del póker argentino por excelencia. Lampropulos hizo historia en este deporte al convertirse en la primera mujer en ganar el PCA Bahamas en 2018, uno de los torneos más importantes del mundo en esta disciplina. Este año, sin embargo, toda la atención ha ido a parar al español Ramón Colillas, quien al igual que la bonaerense ha conseguido marcar un punto de inflexión en esta disciplina a nivel internacional al alzarse como ganador del PSPC (torneo que se realizó días antes que el PCA y que lo complementa) después de llegar a la competición gracias a una invitación en forma de Platinum Pass.

La misma trayectoria ascendente podemos ver en los eSports, una industria que mueve miles de millones de dólares al año. En este sentido, Asia y Estados Unidos son las grandes potencias de los deportes electrónicos, pero en los últimos años su popularización ha provocado que los eSports estén presentes en casi todos los países del mundo. En Argentina su crecimiento y profesionalización son lentos, pero ya se han dado algunos pasos importantes para hacer de los eSports una disciplina global. Ejemplo de ello es la apertura de las primeras oficinas en el país de la Liga de Videojuegos Profesional (LVP) el pasado año o la puesta en marcha de un campeonato propio por parte de la Superliga. 

La AFVA espera continuar la senda de estas disciplinas y hacer del futvoley un deporte conocido y practicado en todo el país.