Fuerte abuso en precios de cigarrillos por parte de comerciantes

Sáenz Peña. Las distribuidoras entregan el producto sin aumento, pero los kiosqueros se aprovechan y remarcan hasta un 400%. Al no ser un producto de primera necesidad los controles no se hacen. Igualmente hay muchos comestibles que aumentan día a día y la Municipalidad ni la Provincia intervienen.

Desde un kiosco céntrico su dueño dijo que se quedó sin cigarrillos hace casi una semana, y las distribuidoras, la única que tiene representación en la ciudad, está fraccionando la venta. Reconoció el vendedor que el precio al que reciben es sin ningún aumento, pero desde los almacenes, se aprovechan en la remarcación a esos precios.

“Estos vieron que en Buenos Aires se está cobrando el atado de veinte de las mejores marcas, hasta 500 pesos, es por eso que también se está cobrando a valores impagables en esta ciudad», repudió ante Periodismo365. No obstante, el kiosquero contó que “la gente, sobre todo los más viciosos, compran los cartones de diez atados, y llegan a pagar entre 3.500 y 4.000 mil pesos, esto es una locura que para nada comparto”.

“Esto es cosa de locos, alguna avivada, y si bien no es algo de primera necesidad, Defensa del Consumidor debería también actuar, pero se les escapa la tortuga porque dicho sea de paso, la garrafa de gas la están vendiendo a 500 pesos y nadie dice nada”, señala un cliente consumidor.

En la Termal prácticamente no hay cigarrillo para vender. En algunos kioscos de la ciudad se pudo corroborar que un paquete de cigarrillos de las marcas reconocidas, que se vendían a 80 y 150 (de diez y veinte cigarrillos respectivamente) por estos días se comercializa entre 150 y 400 pesos, dependiendo de la marca. Incluso uno de marca paraguaya, que llega a la ciudad, como a todo el interior, mediante el contrabando, se vende el paquete a 170 pesos.