Intendente César Acerbo salvó su vida, y la de su esposa, de milagro

Interior. El estado de la ruta 89, erosionada por las aguas hizo que la camioneta del intendente de Capdevila despistara. El vehículo fue a parar en una suerte de zanjón, donde el agua estancada generó una especie de lago. A los pocos minutos se hundió y desapareció del firmamento.

El intendente Acerbo y su esposa, de milagro salvaron sus vidas, por ayuda de los productores que se encontraban cortando la ruta, exigiendo obras para drenar sus campos anegados cuando la camioneta en la que circulaba el matrimonio fue a parar al agua acumulada luego de varios días de intensas lluvias en la zona.

Acerbo, que permanece internado en una clínica de Charata, habría perdido el control del vehículo que manejaba pero ante la inexistencia de banquina, la camioneta fue a parar en la profundidad de un predio rural donde se estima que hay casi dos metros de agua acumulada por las intensas lluvias que se produjeron en los últimos veinte días.

El hecho ocurrió ayer pasadas las 18 cuando se despistó la camioneta marca Volkswagen Amarok conducida por intendente de la localidad de Capdevilla Cesar Acervo de 76 años, acompañado de su esposa María Asunción Castro, 67 años, en Ruta Nacional N° 89 a la altura del km 276 cubriéndose totalmente de agua la camioneta mencionada, siendo auxiliados por transeúntes que circulaban lugar, quedando el Intendente sobre su camioneta mientras que su esposa resultó ilesa.

Momentos más tarde de rescatar a los ocupantes de la camioneta, personal de Bomberos Voluntarios Pinedo, División Bomberos Charata, Transito Urbano y Patrulla Vial Charata y División Rural, en forma conjunta con productores de la zona, luego de un duro trabajo lograron sacar la camioneta del agua, el cual se encontraba a unos 10 metros de la ruta totalmente cubierto por el agua.

“No saben nadar, menos mal que estaban los productores allí, y los auxiliaron junto al personal de Bomberos”, dijo un testigo del operativo de rescate.