Más enojos con Polini: pretende la unidad «pero detrás de él mismo»

Resistencia. Los radicales de distintas localidades dicen que el candidato rozista, elegido a dedo y por billetera, Juan Carlos Polini se mira el ombligo y destruye posibilidades electorales de la UCR.

El sitio web de contenidos políticos ChM publicó que la soberbia y petulancia del actual presidente de la UCR Chaco quedó demostrada en el lanzamiento del Centro de Políticas Públicas.

Con un doble discurso sínico el precandidato impuesto por «el dedo» de Ángel Rozas habla de consensos y diálogo, pero recibe el reclamos de la dirigencia. Juan Carlos Polini decidió que «el proyecto» empiece a correr sin siquiera haber gateado y haber aprendido a dar los primeros pasos.

La presentación del CPP que debía convertirse en una convocatoria, abierta y plural, a equipos técnicos, terminó empantanado en un acto triste de petulancia. Muchos radicales, que dicen tener una excelente relación con Juan Carlos Polini, el candidato elegido «a dedo», hablan del envanecimiento y  vanidad del candidato rozista. La imagen que grafica la nota fue compartida en estados de WhatsApp desde el lugar donde se presentaría el CPP, un espacio para debatir y planificar, que en realidad fue un momento para que Polini obtenga una foto y luego la distribuya diciendo «todos me apoyan».

«Polini pregona la unidad, pero detrás de él. te hace sentir que como él tiene buena billetera los demás no podemos estar en primer lugar. El problema de Juan Carlos es que no mide, y eso hoy ya preocupa a Ángel porque enfrente va a estar Coqui otra vez», dijo un radical consultado.

El enojo tiene punto de partida en la falta de convocatoria de Polini, que no sólo es precandidato sino que además es presidente de la UCR. Por ejemplo Encuentro Cívico reclama diálogo franco y sincero, abarcando todos los temas. Citan que la UCR del Chaco (es decir Polini como presidente) debe convocar a los sectores internos para definir reglas claras de participación y representatividad electoral.

Es decir, para muchos radicales, Polini se olvidó de dar el primer paso antes que el segundo.

La soberbia y petulancia de Polini demostró que la unidad es posible solo detrás de él. Imponiendo la billetera a las ideas. Según dicen, internamente, las encuestas que ya se encargaron no muestran buenas perspectivas, la imagen positiva de Polini de deshilacha y el haber comprometido «poner la plata» para la campaña no garantiza nada.