Obtienen los primeros plasmas convalecientes de pacientes saenzpeñenses

Sáenz Peña. La obtención de anticuerpos se realizó tras el trabajo conjunto de UME y el laboratorio Rehak. Desde la clínica universitaria Marcelo Gallovich explicó el trabajo realizado.

El director de la Unidad Médica Educativa (UME) de UNCAus, Marcelo Gallovich, dialogó con Radio la Red acerca de los primeros plasmas convalecientes de pacientes recuperados de covid en la UME, que obtuvieron esta semana.

“Es un trabajo que se viene realizando hace un tiempo, para llegar a este resultado”, comenzó relatando el Dr. Gallovich, explicó que mediante el laboratorio de la clínica de la UME, a cargo de la Licenciada Virginia Radovancich y el laboratorio Rehak a cargo del Dr. Francisco Rehak, lograron conseguir todo el equipamiento necesario para realizar la “extracción de plasma”.

En este marco, indicó que en primer lugar se realiza la titulación de pacientes que se recuperaron del covid-19, para saber qué títulos  de anticuerpos tienen y si pueden o no ser donantes. Una vez titulado el paciente, se lo cita para realizar la extracción de sangre y que pueda donar el plasma.

El Dr. Gallovich explicó que en el plasma están los anticuerpos que se utilizan para tratar la enfermedad, se utilizan principalmente en pacientes que se encuentran en una situación moderada a severa. “Lo venimos utilizando en el 80% de los pacientes que fueron internados en la UME”, indicó y contó que anteriormente utilizaban el plasma que recibían desde Resistencia.

“En el efecto y eficacia del tratamiento, el plasma nos dio muy buenos resultados”, aseguró el Dr. Gallovich.

Esta semana donaron las primeras dos personas de Sáenz Peña y ya se comenzó con los tratamientos. El director aclaró que los anticuerpos duran un tiempo determinado, por lo que deben tener en cuenta este factor, ya que al mes de recuperación es cuando más anticuerpos se generan, momento en el cual se puede donar, y luego  del segundo o tercer mes comienzan a disminuir. “Está demostrado que luego de los tres o cinco meses pueden hasta desaparecer los anticuerpos, es decir, una persona puede quedar sin inmunidad para combatir esa enfermedad”.