Oestmann se refirió al Día Internacional de la Mujer

Sáenz Peña. bajo el título «un grito de amor y justicia que merece ser escuchado», el Rector de la universidad chaqueña, German Oestmann, se refirió a la fecha que se recuerda hoy.

El texto:

Esta fecha histórica posee una trascendencia y una importancia extraordinaria para toda la humanidad. Hablar del lugar y de la inmensa tarea que realizan las mujeres implica rendir un reconocimiento sincero y genuino hacia una labor material y espiritual gigantesca, sin la cual, nuestra comunidad global, a lo largo de su historia, hubiera sucumbido.

Debemos afirmar con mucho respeto, pero al mismo tiempo con mucha convicción, que las mujeres del mundo desean y trabajan constantemente por un futuro igualitario, sin violencias ni estereotipos de ninguna naturaleza. Es por esto que debemos realizar todo el esfuerzo posible desde la formación humanista en nuestras universidades, para lograr un futuro que sea digno de vivir, pero al mismo tiempo con igualdad de derechos y oportunidades para todos y todas.

En Latinoamérica aun existen abismales brechas entre los salarios de los directivos de las principales empresas para los hombres y las mujeres, por lo que la desigualdad, producto de las políticas neoliberales de abandono del Estado, impacta principalmente en las mujeres, ya que ellas son muchas veces las que soportan todo el peso de las necesidades del hogar.

Esta lamentable situación debiera interpelarnos profundamente para generar los mecanismos necesarios desde el Estado y las instituciones privadas con el fin de terminar con estos escándalos éticos que no debieran tener cabida en un mundo pospandemia, en que los principales desafíos deberán afrontarse de manera colectiva.

Con la participación y el liderazgo pleno en todos los ámbitos institucionales de las mujeres se logra de manera contundente, el crecimiento y el progreso para todo el mundo. Pero a pesar de esta certeza, debemos afirmar con mucha angustia que las mujeres continúan sin tener la suficiente representación en la vida pública y la toma de decisiones, tal como se refleja en el informe del Secretario General de Naciones Unidas. En el mismo, se afirma que las mujeres son jefas de Estado o de gobierno en 22 países y únicamente el 24,9% de los parlamentarios nacionales son mujeres. Teniendo en cuenta este ritmo, podemos afirmar que la igualdad de género entre jefas y jefas de gobierno tardará casi 130 años más.

También debemos recordar que durante el accionar calamitoso de la Covid 19, las mujeres se encontraron en el frente de batalla como trabajadoras del sector de salud y como científicas, médicas y cuidadoras. Sin embargo, ganan un 11% menos globalmente en comparación con los hombres. En este sentido, podemos observar su rol absolutamente irremplazable para el funcionamiento de nuestra sociedad.

En nuestra provincia somos líderes en políticas públicas con perspectivas de género. Tenemos paridad a la hora de elegir a nuestros representantes en las elecciones y trabajamos fuertemente con el Sistema de Protección Integral de Mujeres, Identidades feminizadas, Diversas y Disidentes junto a las organizaciones comunitarias. Estamos absolutamente persuadidos de que una sociedad moderna, pluralista y democrática debe tener igualdad y equidad de género.

Desde la Universidad Nacional del Chaco Austral estamos plenamente convencidos de que para lograr un mundo sin desigualdad y sin violencia de género, debemos concentrar todos nuestros esfuerzos para emitir un mensaje de paz y amor que nos posibilite superar definitivamente las sombras del machismo y el pensamiento arcaico que aún se encuentran presentes en el seno de nuestras instituciones. Ese el mandato que debemos cumplir y la tarea que debemos afrontar.

Debemos recordar con profundo respeto a todas aquellas heroínas y lideresas que han formado parte de la historia de nuestra Patria, desde Juana Azurduy, pasando por Rosario Vera Peñaloza, Victoria Ocampo y, por supuesto, la inmortal e imperecedera Eva Perón. Sus ejemplos se encuentran presentes en nuestros días y nos interpelan constantemente para seguir luchando por la Patria que nos merecemos.

Finalmente, queremos recordar las miles de víctimas que han sido arrancadas de este mundo por la violencia patriarcal e institucional que ha mirado para otro lado, mientras sus gritos desesperado de ayuda eran proferidos con la fuerza de sus historias y de sus corazones. Esta jornada nacional no implica celebración de ninguna naturaleza, solo nos permite seguir avanzando con más fuerza en la deconstrucción y destrucción de un sistema perverso que deslegitima las singularidades y anula las diferencias.

En este momento crucial de la historia, los hombres debemos apartarnos y darles todo el poder a las mujeres. “Vivas, libres y liderando las queremos».