Sin sorpresas y arrasando Schiaretti fue reelecto

Córdoba. Escrutadas el 98,45% de las mesas- orillaba el 53,98%, que supera el 51,8% obtenido en 2003 por José M. de la Sota. Revirtió el amplio revés del peronismo ante Cambiemos en las parlamentarias nacionales de 2017, por 18 puntos.

Con los ojos de propios y ajenos posados en Córdoba, el peronista Juan Schiaretti logró una aplastante reelección -imponiéndose por cerca de 40 puntos- en la nacionalizada contienda provincial ante una oferta de la implosionada Cambiemos partida en dos, que representó el octavo revés en las urnas para Mauricio Macri y que terminará moldeando los armados del oficialismo y la oposición de cara a las generales de octubre.

Fue una victoria histórica, la de mayor margen desde el retorno de la democracia. La magnitud del triunfo fue tal que terminó derramándose sobre la estratégica ciudad de Córdoba -la segunda del país , que le arrebató al radicalismo de la mano de Martín Llaryora- y sobre la unicameral Legislatura, al asegurarse los dos tercios desde diciembre.

En dupla con el joven funcionario Manuel Calvo, Schiaretti -escrutadas el 98,45% de las mesas- orillaba el 53,98%, que supera el 51,8% obtenido en 2003 por José M. de la Sota. Y revertía el amplio revés del peronismo ante Cambiemos en las parlamentarias nacionales de 2017, por 18 puntos.

Tras la estruendosa implosión de Cambiemos en marzo por la falta de acuerdo y la duplicación de la oferta opositora, quedó en segundo lugar -muy lejos- con 17,77% el radical Mario Negri (Córdoba Cambia), asociado con el PRO, el Frente Cívico y la C. Cívica y que llevó en la fórmula al macrista Héctor Baldassi.

Pero el diputado nacional tuvo el premio consuelo (también la Casa Rosada) de ganar el tenso duelo intestino ante el también radical Ramón Mestre (fue por la histórica Lista 3, junto a Carlos Brinner), que terminó relegado al tercer escalón del podio con 10,95%.

Contraste

Como contracara, en el segundo distrito electoral del país y plaza clave en cosecha de votos, el Presidente recibió así un previsible cachetazo en las urnas, el octavo al hilo en el desdoblado calendario de las provincias (que incluyó ya otras dos elecciones generales y cinco primarias).

Ni siquiera sumados, Negri y Mestre lograban acercarse a la performance de ayer de la máxima figura del peronismo cordobés.

En 2015 Schiaretti se había impuesto con el 39,9%, contra el 33,7% de Oscar Aguad (Cambiemos), aunque con el kirchnerista Eduardo Accastello (hoy alineado con el schiarettismo) fagocitándole el 17,1%. Y Macri en las PASO presidenciales salió segundo detrás de De la Sota, con el 35,4%

Para la Casa Rosada, la suma de los votos de Negri y Mestre, en esa línea, “representan el piso de Cambiemos de cara a las PASO nacionales”. Y destacan que Schiaretti “unificó a todas las variantes del peronismo”, y logró una cosecha similar a los sufragios de 2015 junto con los de Accastello. El ministro Rogelio Frigerio felicitó al gobernador.

Schiaretti estrenó sello nuevo en el cuarto oscuro y marchó junto al GEN y al socialismo, en ingeniería anticipatoria pensando en el 27-O. Sobre el filo y por decisión de Cristina de Kirchner, el kirchnerismo bajó a su candidato, Pablo Carro, pero dirigentes K llamaron a votar a Schiaretti.

En los comicios se votó por tercera vez con Boleta Única de Sufragio. Se renovaron además las 70 bancas de la unicameral Legislatura. Hacemos por Córdoba se aseguraba los dos tercios que hoy no tiene.