Sáenz Peña. El historiador y profesor de la UBA Pablo Volkind advirtió sobre los alcances del proyecto que busca modificar la Ley de Tierras. Aseguró que eliminaría todos los límites vigentes para la compra de tierras rurales por parte de capitales extranjeros, habilitaría operaciones en zonas de frontera y suprimiría controles considerados estratégicos para la soberanía nacional.
El proyecto de modificación de la Ley de Tierras volvió a instalarse en el centro del debate político y académico. En diálogo con Voces de la Jornada en LT16am950, el historiador y profesor de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Pablo Volkind, analizó la iniciativa que volverá a tratarse en el Senado y sostuvo que, de aprobarse, implicaría un cambio profundo en la política de administración del territorio nacional.
Volkind, quien coordina el Observatorio de Tierras de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, explicó que un reciente estudio elaborado por ese organismo determinó que actualmente existen 13 millones de hectáreas en manos de capitales extranjeros, una superficie equivalente a toda la provincia de Santa Fe o al territorio de Inglaterra. Según indicó, los principales propietarios son capitales estadounidenses, italianos y españoles.
La ley vigente y los cambios que propone el proyecto
El investigador recordó que la legislación sancionada en 2011 establece límites concretos para la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros: fija un máximo del 15% del territorio nacional, restringe la concentración por nacionalidad, limita la cantidad de hectáreas que puede adquirir cada empresa o persona y prohíbe la compra de tierras en zonas de frontera y áreas estratégicas con cuerpos permanentes de agua.
Sin embargo, advirtió que el proyecto actualmente en discusión elimina todas esas restricciones.
«De aprobarse esta ley, el capital extranjero podría comprar el 100% de la tierra argentina, no hay ningún límite más», afirmó.
Además, señaló que la iniciativa también prevé la eliminación del Registro Nacional de Tierras Rurales y de las restricciones para la compra de inmuebles ubicados en zonas de frontera.
«Las fronteras se volverían mucho más vulnerables»
Durante la entrevista, Volkind manifestó su preocupación por las implicancias que tendría la habilitación de inversiones extranjeras en áreas fronterizas.
Explicó que una misma persona o empresa podría ser propietaria de tierras a ambos lados de una frontera internacional, situación que —a su entender— afectaría el control estatal sobre territorios considerados estratégicos.
«La frontera pasaría a estar en manos de un privado y extranjero. Hay un problema de soberanía estatal que se pone en cuestión», sostuvo.
Asimismo, aseguró que la mayoría de los países de América mantienen restricciones para este tipo de operaciones y consideró que, de prosperar la reforma, Argentina tendría una de las normativas «menos soberanas» del continente en materia de tierras rurales.
La situación del Chaco
Consultado sobre la realidad chaqueña, el investigador señaló que los datos oficiales muestran una importante presencia de tierras en manos extranjeras en el departamento General Güemes, aunque aclaró que el informe entregado por el Gobierno nacional no identifica el origen de esos capitales.
Según explicó, esa falta de información motivó el inicio de un trabajo conjunto con catastros provinciales para determinar quiénes son los propietarios de esas superficies.
También mencionó que el departamento Tapenagá presenta uno de los mayores porcentajes de extranjerización de tierras de la provincia, donde predominan capitales suizos.
Capitales chinos y concesiones
Volkind indicó además que uno de los desafíos actuales del Observatorio consiste en relevar los casos de arrendamientos y concesiones de grandes extensiones de tierra, especialmente vinculados a inversiones chinas.
Afirmó que, según los registros oficiales, los capitales chinos figuran como propietarios de apenas 20.000 hectáreas en Argentina, aunque consideró que esa cifra «está absolutamente subvaluada», ya que muchas inversiones se realizan mediante contratos de arrendamiento o concesiones y no a través de la compra directa de tierras.
Incendios forestales y propiedad privada
Otro de los puntos cuestionados por el especialista es la modificación de la Ley de Manejo del Fuego.
Según explicó, el proyecto permitiría que tierras afectadas por incendios puedan destinarse rápidamente a otros usos, eliminando la prohibición vigente que impide modificar su destino durante veinte años.
Para Volkind, esa modificación podría incentivar incendios con fines especulativos para desarrollar emprendimientos agrícolas o inmobiliarios.
«El verdadero objetivo es apropiarse de las zonas estratégicas»
Hacia el cierre de la entrevista, el historiador sostuvo que la normativa actual ya permite un importante nivel de participación extranjera en la propiedad de tierras rurales, por lo que consideró que la eliminación de todos los límites responde a otros intereses.
«El verdadero objetivo está en apropiarse de toda la tierra, de las zonas estratégicas que ya hoy superan el 15%», concluyó.

