Francisco ordenará nueve sacerdotes para la diócesis de Roma, dos de ellos sudamericanos

Roma. El papa Francisco presidirá el próximo 25 de abril, Domingo del Buen Pastor, la celebración eucarística en la basílica de San Pedro en la que ordenará a nueve diáconos de la diócesis de Roma.

Los futuros presbíteros nacieron en cuatro países diferentes: uno en Colombia, uno en Brasil, uno en Rumania y seis en Italia. Todos ellos estudiaron en seminarios de Roma: seis en el Pontificio Seminario Romano Mayor, dos en el Colegio diocesano Redemptoris Mater y uno en el Seminario de la Madonna del Divino Amore.

Al compartir la génesis de su vocación, algunos de los candidatos al sacerdocio destacaron la importancia de alguna experiencia de voluntariado, de comunidad eclesial e incluso de trabajo.

El colombiano Diego Armando Barrera Parra de 27 años relató que al terminar el bachillerato realizó voluntariado en una cárcel de menores y en una fundación para personas con adicciones y afirmó que “allí nació el deseo de poder ayudar y servir al prójimo para siempre”.

El brasileño Mateus Enrique Ataide da Cruz de 29 años describió que desde los 15 años trabajó con un anciano para ayudarlo con la computadora y que en el contrato de trabajo estaba pactado que cada día rezarían juntos el Rosario y confió: «lo que primero experimenté como una imposición, luego se convirtió en una necesidad para mí».

Salvatore Marco Montone de 33 años señaló que pasó su infancia en el oratorio y descubrió su vocación durante la Adoración eucarística en la Iglesia y añadió que para él fue muy importante el tiempo que dedicó al servicio de voluntario en la Cáritas diocesana.

Giorgio De Iuri subrayó que el deseo de la vocación nació cuando tenía alrededor de 15 años, pero lo dejó un poco de lado, se trasladó a Roma desde el sur de Italia para estudiar medicina y relató que en la oración tuvo experiencia del “amor gratuito del Señor”.

Manuel Secci relató que su vocación se nutrió por “el sentido de la comunidad y de las hermosas experiencias” que vivió en su parroquia. Mientras que Salvatore Lucchesi, de 43 años, concluyó “doy gracias a Dios con mi vida por toda la misericordia que ha tenido conmigo”.

Según informó la diócesis de Roma, actualmente los diáconos están realizando unos días de retiro espiritual en un monasterio para prepararse a la ordenación sacerdotal.

El año pasado esta tradicional ceremonia que los Pontífices suelen realizar en el Domingo del Buen Pastor se pospuso por la emergencia sanitaria provocada por el Covid-19 y se llevó a cabo el 3 de octubre de 2020. Además, el Santo Padre no llevó a cabo esta ordenación presbiteral, sino que fue celebrada por el vicario del Papa para la diócesis de Roma, cardenal Angelo de Donatis, en la Basílica de San Juan de Letrán.