Quitilipi. Ayrton Ulrich rechazó las acusaciones sobre supuestas ausencias reiteradas de los ediles y cuestionó la difusión de información sin fuentes identificables. También aclaró cuánto percibe como concejal y defendió la tarea legislativa.
Las publicaciones anónimas que circularon en redes sociales cuestionando la asistencia y la productividad del Concejo Deliberante de Quitilipi generaron la respuesta del concejal Ayrton Ulrich, quien negó las acusaciones, aseguró que el cuerpo no suspende sesiones y cuestionó la difusión de información sin respaldo.
Entrevistado en un programa radial, el edil sostuvo que el origen de los cuestionamientos proviene de perfiles anónimos y remarcó que ese tipo de contenidos no deberían ser considerados fuentes confiables.
«No le voy a dar entidad a un fantasma. Si alguien tiene una opinión, que la firme con nombre y apellido», afirmó.
«No suelo faltar»
Ulrich explicó que el Concejo Deliberante sesiona todos los jueves y que además mantiene reuniones de comisión los lunes, aunque aclaró que, cuando la agenda lo requiere, también se realizan encuentros extraordinarios durante la semana.
Según indicó, la publicación que lo señala como uno de los concejales con reiteradas ausencias carece de fundamentos.
«No suelo faltar a las sesiones. Justamente ese jueves no pude levantarme de la cama porque estaba enfermo. Me sorprendió mucho porque no suspendemos sesiones y no entiendo de dónde sale esa acusación», expresó.
Incluso señaló que el reglamento interno contempla sanciones para quienes incumplen con la asistencia, por lo que consideró que cualquier afirmación de ese tipo debería estar respaldada con datos concretos.
Aclaró cuánto cobra un concejal
Otro de los puntos abordados durante la entrevista fue el salario de los concejales, luego de que en redes sociales se afirmara que perciben más de dos millones de pesos mensuales.
Ulrich negó esa cifra para su caso.
«Yo tengo título universitario y gano alrededor de un millón doscientos mil pesos. No tenemos asesores, no tenemos secretarios ni una estructura como muchos creen», aseguró.
El concejal explicó que el Concejo Deliberante de Quitilipi funciona con una estructura mínima, integrada únicamente por los concejales y un secretario administrativo encargado de las cuestiones formales del cuerpo.
«La actividad legislativa está muy bastardeada»
Durante la entrevista, Ulrich reconoció que existe un fuerte descreimiento de la sociedad hacia la política, aunque pidió que no se generalice el comportamiento de todos los dirigentes.
«La actividad legislativa está muy bastardeada. Entiendo el enojo de la gente, pero también pido que nos midan con la misma vara y no nos pongan a todos en la misma bolsa», manifestó.
En ese sentido, consideró que la crisis económica y los reiterados escándalos de corrupción nacionales terminaron deteriorando la imagen de toda la dirigencia política.
«La gente ve los Insaurralde de la vida, los Adorni, y termina pensando que todos somos iguales. Pero hay muchos que trabajamos todos los días y además tenemos otra actividad laboral», señaló.
«Tenemos que demostrar con trabajo»
Finalmente, el edil sostuvo que la mejor manera de revertir la desconfianza social es con una gestión transparente y cercana a los vecinos.
Reconoció que la política debe recuperar credibilidad, pero insistió en que el trabajo legislativo va mucho más allá de las sesiones.
«Recibimos vecinos, gestionamos soluciones, elaboramos ordenanzas y regulamos la vida institucional de la comunidad. No es un trabajo menor. El desafío es que la sociedad vuelva a valorar esa tarea a partir de hechos concretos», concluyó.

