Senador oficial dice que «es inoportuno tratar ahora el proyecto del aborto»

Buenos Aires. José Mayans abrió una fisura en la bancada oficialista al reafirmar su postura contra la legalización: «La Constitución es provida y el Estado no puede autorizar la muerte de nadie, nosotros queremos las dos vidas».

El oficialista José Mayans, perteneciente al Frente de Todos, tiene una visión contraria a la del presidente Alberto Fernández de tratar el proyecto de ley de aborto en el mes de noviembre. El senador formoseño fue tajante en su rechazo a la iniciativa. «Es absolutamente inoportuno», «Nuestra constitución es provida», fueron algunas de sus primeras definiciones.

El legislador formoseño es una suerte de primus inter pares al interior de la coalición oficialista en el Senado. Es el principal portavoz del Frente de Todos y uno de los articuladores en las negociaciones que le interesan al Poder Ejecutivo en la Cámara alta. Contrariamente a lo que se puede esperar de un vocero del oficialismo, esta vez Mayans se parará como un opositor más ante el presidente Alberto Fernández, en su tentativa de conseguir la sanción de la interrupción voluntaria del embarazo.

«Para mí es absolutamente inoportuno tratarlo en este momento», advirtió el jefe del bloque del Frente de Todos, en su primera intervención pública sobre el proyecto de ley sobre el aborto.

«Mi posición es que hay que respetar la Constitución, que es Provida. Tenemos tratados internacionales que hablan de los derechos del niño, como el Pacto de San José de Costa Rica y el Código Civil argentino. Son todos provida: el Estado no puede autorizar la muerte de nadie», alertó, sin habilitar a dudas sobre cuál será su opinión en el Senado.

Aunque ya había votado en contra de la legalización del aborto en 2018, Mayans cuestionó también a Alberto Fernández por reabrir el debate en pandemia y atacó uno de los argumentos que esgrimió la secretaria Legal y Técnica, Vilma Ibarra, cuando planteó que uno de los ejes del proyecto será la salud pública.

«No tengo problemas en decirlo: para mí es absolutamente inoportuno tratarlo en este momento porque es la causal de muerte número 74. Tenemos otros problemas: hospitales que están llenos, gente con cáncer, con problemas cardiovasculares, diabéticos y con problemas de hipertensión. El Estado tiene otras prioridades», fustigó en una entrevista al canal IP, en el programa «Otro Día Fabuloso».

Mayans es uno de los dirigentes leales al gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. Llegó a ese lugar con el acuerdo de los gobernadores del peronismo y, sobre todo, por el vínculo estrecho que mantiene la vicepresidenta Cristina Kirchner con el mandatario formoseño.

Si bien votó a favor de la legalización en el último tratamiento legislativo, para Cristina Kirchner el antagonismo entre «verdes» y «celestes» nunca fue relevante en la alianza del Frente de Todos. Con una votación apretada en el Senado, y sin Mayans para articular voluntades, el éxito de la ley podría depender de las gestiones que lleve adelante la vicepresidenta, según pudo saber Infobae de fuentes de Balcarce 50.

El debate sobre la legalización del aborto divide aguas en la sociedad y en la dirigencia política. El Gobierno encontrará aliados y detractores tanto en el Frente de Todos como en Juntos por el Cambio. La discusión se espera áspera, y por eso el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, como Vilma Ibarra pidieron a ambos sectores «mantener el respeto» de las opiniones en el marco del debate legislativo.

Mientras tanto, el jefe de la bancada oficialista pidió que la normativa no sea tratada en sesiones extraordinarias y que tampoco se le otorgue un tratamiento exprés «cuando se trata la vida de otras personas». «Queremos saber qué mandan, porque lo que llegó la otra vez fue un desastre en relación a la objeción de conciencia y tiempos de gestión», apuntó.

Con su rechazo proclamado, José Mayans ya se está moviendo para rechazar el proyecto de ley. Ayer a la tarde mantuvo un zoom con un grupo de senadores «celestes», entre ellas la senadora opositora de Tucumán, Silvia Elías de Pérez. Este sector no estará abierto a negociaciones o faltazos de última hora. «Si quieren cambiar la ley, tienen que cambiar la Constitución y las constituciones provinciales», advirtió el formoseño.