Vecinos hablan de «armarse» ante la inseguridad descontrolada

Sáenz Peña. «No podemos dormir tranquilos, salir tranquilos, volver tranquilos», citan en el reclamo los vecinos de algunos barrios de la Termal.

Según pública ChM los grupos de WhatsApp de vecinos arden de bronca ante el avance de la ola de delitos y la inseguridad reinante en Sáenz Peña. Vecinos piden armarse para enfrentar a delincuentes y aseguran que ya no pueden vivir tranquilos.

Los vecinos enojados solicitan respuestas de las autoridades, y expresan preocupación asegurando que «es constante el miedo por nuestros hijos si salen, cuándo vuelven ya sea a cualquier hora, mañana, siesta, tarde, noche».

En los fotos algunos advierten la necesidad de movilizarse para visibilizar el problema. «Debemos hacer una manifestación, llamar a los medios, exponer la problemática y exponer a las autoridades responsables de la inseguridad para que definitivamente se afronte el problema que hace 16 años estamos denunciando», citan.

Sin embargo otros adviertes que es tiempo de mano dura, algo así como ‘ojo por ojo, diente por diente’. «Lo que hay que hacer es que cada familia ponga mano dura y si alguien ve a alguno robando o en el techo, dispárenle cerca, no a matar pero si para asustar», señalan algunos vecinos pidiendo armarse para enfrentar la inseguridad. Y agregan: «Con mano dura se les va a pasar la viveza de andar robando en nuestro barrio».

Además expresan desazón, señalando «estamos a la deriva nosotros porque nadie quiere entrar a estos barrios ni policías ni políticos ni municipales», y recomiendan: «Pero si en cada manzana hay unas 5 o mas personas q tengan arma todo cambia».

Esto sucede en uno de los barrios de la zona noroeste de la ciudad. Desde el Municipio, cada vez que se pregunta por este tema, resaltan las inversiones en fibra óptica que permite la instalación de cámaras de mejor resolución conectadas al Centro de Monitoreo.

Sin embargo en las reuniones de funcionarios municipales, y policiales, con vecinos la realidad que se rescata indica que «mucho no se puede hacer». El problema es político.

Los barrios han crecido en extensión, las Comisarías están repletas de presos y los policías deben custodiarlos lo que diezma la capacidad operativa del personal. Hay un patrullero por Comisaría, en el mejor de los cados dos, y a veces uno fuera de servicio o con serios problemas. Sáenz Peña tiene la misma cantidad de Comisarías y la misma cantidad de efectivos por unidad, pero una realidad política innegable, que -según funcionarios municipales- la ministra Zalazar y el propio gobernador Capitanich lo sabes es que desde hace años no hay ingresos en la policía. «Esto no se resuelve echándole la culpa al Municipio por una calle en mal estado o la falta de un foco», dijo una fuente consultada por ChM.